Entradas etiquetadas como think commons »

Este fin de semana participamos en el Meet Commons, un encuentro de organización distribuida en torno a trabajo colaborativo, redes y cultura libre que tuvo lugar en #lanave. Allí mostramos la siguiente selección de expropiaciones, proyecto que en uno de nuestras primeras entradas definíamos así:

Según el diccionario de la RAE una expropiación “se efectúa por motivos de utilidad pública o interés social previstos en las leyes”. El proyecto que presentamos ahora: expropiaciones, tiene mucho que ver con la utilidad pública y el interés social pero lamentablemente aún está muy lejos de cumplir con la legislación vigente. En los tiempos en los que se llama “pirata” a cualquier cosa y se demoniza desde las instituciones (y cierta intelectualidad recalcitrante) el uso libre de información –expropiaciones para lacasinegra- es algo más que un proyecto artístico. Es una declaración de principios en contra del concepto sacralizado del autor y de la obra como objeto único y finito.

expropiaciones está influenciado por fuentes tan distintas como el found-footage o el pensamiento de la(s) cultura(s) libre(s). Las imágenes pueden (y deben) ser tratadas, utilizadas y malversadas siempre que se cite la fuente y pueda reconocerse cada parte del proceso. Hay muchos creadores que ceden sus trabajos libremente, hay todo un universos de metrajes, de fotos, de vídeos, de sonidos que no conocen derechos de autor y que pueden ser objeto de nuevas formas.

Expropien ustedes esas imágenes que quieren pasar por otras manos y ser vistas por otros ojos. Es sencillo: recuperen imágenes libres y, libremente, remóntenlas. Envíenlas a lacasinegra y serán mostradas sin ningún pudor: “por motivos de utilidad pública e interés social”.

expropiación #25: La fiesta de la democracia

Enlace al post.

expropiación #02: Protect from what I want

expropiación #29: Mis miedos, mis anhelos

Enlace al post.

expropiación #05: Times have changed

Enlace al post.

expropiación #06: Indian love

expropiación #21: Gol!

expropiación #30: L’amour fou de Anna et Jean-Luc

Enlace al post.

expropiación #41: El cazador cazado

expropiación #34: Homenaje a Jean Giraud

expropiación #36: La boda negra

expropiación #37: Lo negro

expropiación #13: A mi tío

Enlace al post.

Autor: gabriel
Publicado en: culturas libres expropiaciones

Pronto, sin embargo, descendí a los detalles y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.

El hombre de la multitud, 1840, Edgar Allan Poe

El flâneur es un paseante, un observador, una persona que recorre las calles de una ciudad con el único objeto de recorrerlas. Es el flâneur de Poe, ese detective de la nada, es también, el término utilizado por Baudelaire y analizado por Benjamin. Representa al hombre que busca su anonimato en la multitud, y que se aprovecha del mismo para escudriñar las calles de la ciudad sin ser visto. Se para en los escaparates, recorre las calles, observa.

Guide Psychogeographique de Paris de Guy Debord

Se puede encontrar una analogía en el internauta primigénio, el internauta pre-Google, que recorría la Web sin un destino concreto, con la única intención de recorrerla, descubriendo a su paso inesperadas imágenes o textos. Es el cyberflâneur, que con cierta tibieza se puede denominar como aquel que “surfea” la web (Wiktionary). Ese cyberflâneur se ocultaba tras el anonimato que proporcionaba la Web 1.0, dónde nadie era nadie más allá de su identidad digital, de su nickname. En la Web 2.0 el anonimato se ha perdido, firmamos con nombres y apellidos, y aunque unos pocos resistentes siguen usando sus “nicknames” en la Red, resulta extraño y extravagante que tu perfil en Facebook esté firmado con un álias. Aún persiste su uso en otras redes sociales como Twitter, pero no el anonimato que conllevaban puesto que con una simple búsqueda encuentras su identidad en el mundo real.

Evgeny Morozov, en un artículo de principios de febrero, sentenciaba a muerte al cyberflâneur. Lógico, teniendo en cuenta que Morozov es el gran crítico de la Web, y acostumbra a sacar las sombras de una tecnología que en ocasiones nos ciega con sus promesas de libertad. Argumenta que, al igual que el flâneur desapareció en el siglo XIX con la construcción de los grandes bulevares y la pérdida de su anonimato, el cyberflaneur ha muerto como consecuencia de la Web 2.0. Facebook es los Campos Eliseos del siglo XXI.

Puedo estar más o menos de acuerdo con esta aseveración. De hecho, la Web 2.0 nos oculta gran parte de su contenido. Sin Google, podías tropezar con una página inesperada, ahora puedes igualmente, pero siempre bajo la tutela de Google. De hecho, hace pocos días presentaron la nueva búsqueda social que prima los resultados que tus amigos han comentado o visitado. Como comentamos el otro día en nuestra charla de ThinkCommons, se produce la “paradoja Justin Bieber”, que viene a ser, que si un vídeo de Justin Bieber es el más visto, y YouTube organiza los resultados por cantidad de reproducciones, difícilmente el vídeo dejará de ser el más visto, porque inevitablemente aparecerá siempre en la portada de YouTube. Esto no hace más que ocultar millones de vídeos, dejarlos sepultados bajo los vídeos más vistos. El cyberflâneur pierde, en parte, su anonimato, porque todos saben qué visitas, y además se pierde el azar en la navegación por Internet, porque Google nos guia hacia los mismos resultados que otros han visitado antes.

Y digo que puedo estar más o menos de acuerdo con la muerte del cyberflâneur porque en la situación actual, el cyberflâneur puede seguir existiendo buscando estrategias para mantener su anonimato y hacer de sus recorridos por Internet un paseo sin destino concreto.

Esas estrategias son las que nos deben preocupar. El otro día, en la misma charla, nos preguntabamos cuál era la labor del cineasta en el siglo XXI. Una de ellas es, quizá, proporcionar esas estrategias, intentar mostrar lo oculto, escarbar en Internet para desenterrar las imágenes ocultas. El cineasta es un flâneur, y el cineasta en el siglo XXI es un cyberflâneur. El cineasta debe “descender a los detalles” y “observar con minucioso interés” la realidad de la Web 2.0.

Por eso se me antoja necesario un mecanismo para esa observación, que desentierre las imágenes y nos las muestre una tras otra, que de preferencia al contenido por encima del número de visitas o la fecha de publicación y de esta manera recuperar el espacio del cyberflâneur. Imaginemos que queremos retratar el atardecer en Dublín durante el mes de Enero. No es necesario ir a Dublín en enero para hacerlo, puesto que esas imágenes ya existen, simplemente necesitan ser descubiertas, y para ello crearíamos un sistema que las rescatase de entre la “cyber” multitud y las pusiese en primera línea de visión. Nuestro encuadre es la delimitación por palabras clave de la búsqueda, que serían Dublín, atardecer y Enero, y nuestra cámara una simple página web donde podríamos ir viendo las imágenes del atardecer en Dublín que la Web nos devolviera. En definitiva, si en el siglo XXI ya existen suficientes imágenes, debemos encontrar herramientas para sacarlas a la luz, y ese es uno de los propósitos que el cineasta debe tener en el siglo XXI.

Autor: Carlos
Publicado en: culturas libres Observaciones prosumidor

15 de Febrero, 19:30 presentación @thinkcommons

La democratización de la tecnología necesaria para crear y difundir imágenes ha arrebatado a los núcleos de poder la exclusividad del relato de la Historia. Al mismo tiempo, ha generado un conflicto en el cineasta del S.XXI: ¿cuál es su función en un contexto en el que todos creamos imágenes y cada día se generan más de las que se pueden usar? Si además, el concepto de autor, tal y como hoy lo conocemos, tiende a la extinción, ¿cómo se inscribe la identidad del cineasta en el mundo contemporáneo? lacasinegra os invita a reflexionar en Think Commons acerca de la paradoja del cineasta en un mundo donde todas las imágenes están ya creadas.

Se pueden seguir nuestras actualizaciones a través del hashtag #cinesincine

Estaremos en streaming aquí: http://www.livestream.com/thinkcommons
CineSinCine

LOS DE LINKS DE LA PRESENTACIÓN:

1. Weekend. JLG
2. Dirigiéndose al público en ‘Pierrot le fou’ de JLG breaking the fourth wall
3. “What are you running away from?” de ‘The passenger’ de M. Antonioni
4. All watched over by machines of loving grace. Adam Curtis
GIF
El Manantial Howard Roark Integridad
5. Color perro que huye
6. expropiación #05: times have changed
7. expropiación #02: protect me from what i want
8. expropiación #25: La fiesta de la democracia
http://lacasinegra.com/expropiaciones
9. El cosmonauta
10. Bannertube
11. 40000 fotos de un botellón

REFERENCIAS:

Artículos:
Fin de raza: http://embed.at/article55.html

Videoclip:
http://www.blogotheque.net
http://venuspluton.com
http://www.kinodelirio.com

Copia:
http://www.starwarsuncut.com
http://portfolio.chrismilk.com

Colectivos:
http://www.loshijos.org
http://telenoika.net
http://zemos98.org
http://www.workroomfilms.com
http://www.piedlabiche.com

Magazine:
http://www.blogsandocs.com
http://embed.at
http://extranosenelparaiso.blogspot.com

Cultura remix:
http://vimeo.com/eclecticmethod
http://www.archive.org
http://www.everythingisaremix.info
http://microfisica.com/remix.php
http://films.nfb.ca/rip-a-remix-manifesto
http://www.playtimeaudiovisuales.com
http://www.dragontape.com

Cine observacional – anecdotario – videominuto:
http://www.filmolaboral.com/minutosecuencia.php
http://demierdadesign.wordpress.com
http://www.vimeo.com/groups/1minute

Videojuegos (Machinima):
http://www.yoyogames.com/gamemaker
http://www.marcowens.co.uk/?page_id=188

Film_data:
http://cinemetrics.fredericbrodbeck.de

Archivo:
http://www.ubu.com
http://www.tank.tv

Autor: lacasinegra
Publicado en: Observaciones prosumidor sobre lacasinegra

El 15 de Febrero estaremos en streaming a las 19.30 en @thinkcommons.

La democratización de la tecnología necesaria para crear y difundir imágenes ha arrebatado a los núcleos de poder la exclusividad del relato de la Historia. Al mismo tiempo, ha generado un conflicto en el cineasta del S.XXI: ¿cuál es su función en un contexto en el que todos creamos imágenes y cada día se generan más de las que se pueden usar? Si además, el concepto de autor, tal y como hoy lo conocemos, tiende a la extinción, ¿cómo se inscribe la identidad del cineasta en el mundo contemporáneo? lacasinegra os invita a reflexionar en Think Commons acerca de la paradoja del cineasta en un mundo donde todas las imágenes están ya creadas.

Se pueden seguir nuestras actualizaciones a través del hastag #cinesincine

Estaremos en streaming aquí: http://www.livestream.com/thinkcommons

Autor: lacasinegra
Publicado en: eventos Observaciones prosumidor sobre lacasinegra

Hace unas semanas me encargaron elaborar un vídeo de despedida para una anestesista que se jubilaba. La idea era que generara un relato a partir de vídeos y material gráfico que los compañeros de la doctora me facilitarían. Todo hacía indicar que hablábamos de una operación limpia: entrar, montar y salir con el dinero en la mano; pero no fue así. El encargo se empezó a torcer al comprobar que el material prometido se reducía a bustos parlantes que se despedían de la susodicha sin demasiada ilusión -como si la persona al otro lado de la cámara se lo hubiera pedido por favor- y a una lista de secuencias de películas entre las que se encontraban Moulin Rouge o Titanic. Yo avisé a los médicos de que con ese material y el poco tiempo de que disponíamos no esperaran grandes alardes, no pareció preocuparles. Ah, se me olvidaba, en esta trama hay un elemento que yo siempre creí Macguffin pero que terminó siendo clave: otro vídeo de despedida que alguien había editado un par de años antes con motivo de un breve período de exilio que el médico portavoz de mis clientes pasó en África desempeñando tareas humanitarias.

Para no extenderme mucho más en mis vicisitudes como mercenario del audiovisual, os diré que el resultado final, sin ser brillante, era apañado a pesar de que mis clientes, desoyendo mis consejos, me obligaron a montar todas y cada una de las despedidas del personal del hospital, lo que suponía más de dos tercios del montaje final y un soberano coñazo. Nada de seleccionar los momentos más emotivos o que mejor transmitieran el sentir general de los compañeros hacia la anestesista. No, tenían que salir hablando todos que para eso habían puesto pelas en el bote. La situación me recordó a una anécdota que José Luis Escolar nos contó una vez en clase sobre un fondo fiduciario de dentistas que invirtieron sus ahorros en la producción de una película de Terry Gilliam -de la que Escolar era ayudante de dirección- y entre los términos del acuerdo consiguieron que se les permitiera visitar el rodaje en grupo. Ese día, claro está, todos se sintieron magnates de Hollywood y vacilaron a su señora e intentaron beneficiarse a la del prójimo.

En el par de días que tuve, intenté elaborar un montaje lo más emotivo y divertido posible y les envié una primera versión para que me dijeran lo que les parecía. Cuando recibí la llamada del médico representante del comité productor esperaba que me diera las gracias por la diligencia con que había resuelto el entuerto y que me emplazara a una última reunión para entregar materiales definitivos y cobrar. Pero no, lo que escuché fue una diatriba que empezó en el nerviosismo para culminar en la furia y que se sostenía en dos argumentos: el hecho 1 -verídico- de que alguna de sus ideas de puesta en escena habían sido desestimadas y el hecho 2 -no contrastado pero imagino que también verídico- de que el vídeo era diferente al que le habían hecho un par de años antes con motivo de su viaje a África en funciones humanitarias.

Su conclusión fue algo maleducada pero tremendamente lúcida: para poner un plano detrás de otro podría haber editado el vídeo él y haberse ahorrado la pasta. Poco pude añadir yo a eso. A los pocos días, me enteré de que el mismo portavoz de los médicos había alterado manualmente el montaje del vídeo durante la proyección que tuvo lugar en la cena de despedida para dejar su locución como cierre. Me hizo gracia ser expropiado y que el vídeo de despedida de la anestesista se convirtiera en una obra libre.

Saco a relucir esta anécdota porque la charla que lacasinegra propone mañana en el marco de Think Commons se sostiene sobre dos pilares:
– el cuestionamiento de la función social del cineasta en un contexto en el que todos generamos, procesamos y consumimos imágenes en cantidades ingentes,
– la inexorable extinción de la figura del autor en la acepción que le dan los mercados, o al menos de parte de sus derechos,
y ambos pivotan sobre el concepto de prosumidor audiovisual, esa figura que, en mis días buenos, me hace creer que va a terminar arrebatando a los núcleos de poder la exclusividad de elaborar el relato de la Historia, haciendo que la generación y transmisión del conocimiento se lleve a cabo de una forma más horizontal; y en los malos, me parece un tío con ínfulas que piensa que pagarle a alguien para que pegue un plano con otro es tirar el dinero.

Autor: gabriel
Publicado en: culturas libres expropiaciones lacasinegra vs Las democracias caducas
  • categorías
  • info@lacasinegra.com
  • Licencia Creative CommonsTodas las obras están bajo una licencia Creative Commons.
  • investigación

  • prácticas