Lo prometido es deuda y como lacasinegra es gente de palabra (otra cosa no, pero palabras tenemos de sobra) aquí estamos. Tengo el honor de ser la encargada de redactar el post de conclusiones de nuestro último proyecto Pas à Genève en el que hemos invertido gran parte del verano y que todavía estamos cocinando.
Como en todas familias -las buenas y las malas- en la nuestra los veranos y los trabajos siempre van acompañados de discusiones, momentos de hartazgo y momentos de éxtasis que exaltan la fuerza de la comunidad. No íbamos a ser menos. A lo largo de los 10 días que pasamos en Ginebra y también de los días posteriores en Zaragoza hubo de todo: muchas discusiones sobre las posibilidades del proyecto, cuestiones personales veladas, momentos de gloria que sólo nosotros sabíamos ver y un sentimiento que nos ha motivado (y también desconcertado un poco) hasta la fecha: la incertidumbre sobre los resultados de nuestro experimento audiovisual. Ver el resto de la entrada »
Todavía no sabemos si fue primero lacasinegra o el viento. Y creo que cada día se nos hace más difícil escribir una definición. Hasta ahora ya hemos publicado dos vertientes distintas del proyecto: prólogos y la instalación. La pregunta sigue siendo la misma: ¿en qué categoría encaja este proyecto?
Hace un par de años, Gabriel y yo, empezamos a construir una historia a partir de una imagen recurrente en nuestras conversaciones. Al principio se nos ocurrió hacer de esa imagen informe un largometraje en el que un personaje solitario atravesaba la estepa manchega en coche. Nunca tuvimos muy claro a dónde iba, de donde venía ni lo que le pasaba. Poco a poco, casi todos los elementos narrativos desaparecieron, pero la imagen seguía ahí.



