Entradas etiquetadas como susan sontag »

El mundo fotografiado entabla con el mundo real la misma relación, esencialmente inexacta, que las fotografías fijas con las películas. La vida no consiste en detalles significativos, iluminados con un destello, fijados para siempre. Las fotografías sí.

Susan Sontag, Sobre la fotografía

Me gusta hacer retratos en vídeo de la gente que quiero. Es una forma de comunicarme con ellos y aprehenderlos. Ocupar el contraplano de ese encuadre -ser ese contracampo al que alude el título- me ayuda a entender un poco mejor quien soy. Sé que es una empresa inútil, los frames se suceden en el tiempo y mis amigos al final desaparecen y sólo queda la pantalla en negro. Pero eso me alivia, así no hay sitio para la melancolía ni puedo caer en la tentación de convertirlos en objetos coleccionables. No, para mí estos planos no son avatares que utilizo para sobrellevar sus ausencias. Para mí, cada vídeo hace referencia a una experiencia única. Representa la prueba irrefutable de que me gusta mirarlos y de que ellos confían en la honestidad con que lo hago.

Este caso es diferente. Aquí yo dejo de ser contracampo y me convierto en espacio en off de Elena, en personaje secundario de su historia. Dejo de ser contracampo porque siento una punzada que me indica que mi mirada ha dejado de ser honesta. Grabé este plano hace dos veranos, fue un sábado de agosto en Almoradí. Eran las fiestas de Moros y Cristianos y la plaza estaba muy concurrida. Me llamaban la atención los músicos ambulantes, las abuelas intercambiando partes de achaques, los jóvenes resacosos con gafas de sol… De pronto, Elena entró en cuadro y se puso en primer plano. Poco a poco consiguió que me olvidara de todo lo demás hasta el punto de forzarme a cambiar el foco (yo, que odio los trasfocos). La miraba a través de la pantallita de la cámara y me sentía muy cerca de ella. Capaz de discernir lo que me interesaba y despreciar todo lo demás. Hacedor de harmonía. Feliz.

No sé en que momento me di cuenta de que ella estaba a punto de llorar. Me descolocó, no me lo esperaba. Aún hoy, vuelvo sobre las imágenes una y otra vez para intentar determinar el punto exacto en que le cambia el gesto, avanzo frame a frame; no lo consigo precisar. Sentí tanto pudor que, después de preguntarle un par de veces qué le pasaba, apagué la cámara. Éramos tan felices hace un momento, pensé, ¿qué habrá cambiado? Ahora lo comprendo y me da miedo. Está claro que no apagué la cámara por ética, tampoco por honestidad.

Sé que lo hice por miedo a que mi incapacidad para aliviarla quedara registrada. Por eso, hoy, congelo uno de los últimos frames de la grabación. Lo hago para no olvidar el momento en que preferí la representación idealizada por mí de una persona antes que a la persona misma. Ahora ya no hay un flujo incesante de frames que se suceden hasta llegar a una pantalla en negro. Sólo el gesto de tristeza de Elena: bello y sentimental. Volver a él y fijarlo para siempre. Crear un icono, esta vez sí, que me ayude a comprender por qué Elena se puso triste aquella mañana de Moros y Cristianos en Almoradí. Afortunadamente sigue siendo un vídeo y, tarde o temprano, la pantalla negra llegará en mi auxilio.

Autor: gabriel
Publicado en: anecdotario

El 18J hicimos una larga reunión para decidir cuál sería nuestra tarea en el 19J. Tuvimos una de esas largas sesiones en las que discutimos sobre la posición que un colectivo de cineastas debería tomar frente a los acontecimientos. Sobre todo teniendo en cuenta que estamos asistiendo a una revolución twitteada, donde la información se disemina en directo y de manera horizontal, donde los vídeos que se difunden son tan rápidos que ya no sabemos si hacemos las cosas de manera espontánea o si repetimos los gestos de otros que vemos en youtube.

Decidimos que, ante todo, teníamos que grabar, grabar y grabar, pero también marcamos un objetivo claro: que nuestro trabajo no debía ser informar sino construir una mirada sobre lo que estaba pasando. Parece lo mismo, pero no lo es.

En este momento me acordé de algo que Susan Sontag explica muy bien en Sobre la fotografía cuando internet sólo era un proyecto precario. Sontag dice que, desde la fotografía, la realidad no existe sino que se construye a partir de imágenes que ya hemos visto. A lo largo del día de ayer, estuve buscando algunas imágenes de otras revoluciones, distantes en el tiempo o en el espacio, y empecé a hacer rimas absurdas con imágenes del 19J que iba encontrando en youtube. A través de nuestro facebook, colgué imágenes de un docu que se realizo 14 años después del 68 francés (Morir a los 30 años, Goupil, 1982), María subió algunas de las mas míticas canciones protestas como L’estaca, hace unos días colgábamos Memorias del subdesarrollo (Gutiérrez Alea, 1968) y no sé… las palabras de Sontag me parecían más actuales que nunca.

En esa reunión también decidimos que nuestra mirada sobre los acontecimientos debía mantenerse en un discreto margen con respecto a lo que una auténtica cobertura informativa se le supone. Así que decidimos unas pautas mínimas para los vídeos que subiéramos, unas directrices generales que se adaptaban muy bien a nuestro concepto de anécdotas y que son comunes a una corriente que practican otros colectivos y cineastas en este momento. Investigando nos dimos cuenta de que algunas de las propuestas que surgieron de esa reunión son el fruto de preocupaciones comunes a la coyuntura estético/política en que nos encontramos.

Antes de enumerar cuáles fueron las premisas con las que salimos a grabar ayer y de presentar nuestra colección de anécdotas del 19J, me gustaría citar algunos ejemplos de otras miradas contemporáneas sobre acontecimientos políticos.

1) Marcha Fujimori nunca más #26M
Vídeo que resume el intenso movimiento social que ha agitado al Perú en las semanas de campaña de la segunda vuelta a las elecciones presidenciales y que, como otros casos de los últimos tiempos, ha hecho de las redes sociales, una herramienta indispensable de comunicación.
2) El proyecto emergenciamx que reúne en México a un grupo de artistas, cineastas, sociólogos y periodistas en torno a la marcha encabezada por el poeta Javier Sicilia. Una de las cosas que más nos ha llamado la atención sobre este proyecto es el seguimiento constante que llevan a cabo y su apuesta por seguir de manera individualizada a los participantes de esta gran masa.
3) Mafrouza, un documental rodado a lo largo de 3 años en uno de los barrios mas pobres de Alejandría en el Egipto prerrevolucionario y que se ha montado en 5 capítulos que suman un total de 12 horas de metraje. A lo largo de este documental los nudos dramáticos no existen en un sentido clásico, pero sí, diseminado. A falta de grandes hazañas se construye un mosaico de acciones cotidianas que dibujan de manera elocuente las razones por las cuales un país acampa en una plaza durante un mes.

La colección de anécdotas que recogimos ayer tenían como premisa muchos de los aspectos que vemos en estos casos:

1) Buscar una mirada particular y subjetiva sobre el acontecimiento de masas.
2) Huir de los grandes relatos épicos y buscar los segundos (terceros, cuartos…) planos. Buscar esa veta infraordinaria de la que nos acusa @jotalosa (cariñosamente, espero)
3) Buscar la tensión entre macrohistoria y microhistoria(s) que tanto nos obsesiona
4) Poner en práctica la convicción de que los archivos no deben ser seleccionados y manejados por las instituciones ni sus arcanos sino que son (o deberían ser) un producto y una responsabilidad de la sociedad civil.
5) Construir esas no ficciones tan ficcionadas, con cuyos límites cada vez nos gusta más jugar.

En fin, éstas eran las propuestas, lo que conseguimos fue lo siguente:

Todo lo bueno. Madrid.

19J vía skype. Barcelona.

Iris busca a Jorge en Neptuno. Madrid.

Tombatombatomba.mov. Barcelona.

Autor: Elena
Publicado en: dossieres lacasinegra vs Las democracias caducas
  • categorías
  • info@lacasinegra.com
  • Licencia Creative CommonsTodas las obras están bajo una licencia Creative Commons.
  • investigación

  • prácticas