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11 oct
12

Macedonia

El otro día nuestro amigo Teo me envió una fotografía desde Nueva York. Hoy estaba pensando en qué hacer para el blog. He decidido incluir la foto que me envió y la conversación que he tenido esta mañana con él a modo de anécdota en formato WhatsApp.

Pues eso, que Nueva York es un gran decorado en el que ya no se escuchan los disparos de los gangsters de antaño sino los de las cámaras de los turistas de hoy.

Autor: Carlos
Publicado en: anecdotario
24 ene
12

Blow-Up 3D

Decía ayer Elena que ya no queda nada en las imágenes que hoy reproducimos de forma constante. Pues bien, he visto una noticia en un telediario estadounidense que pone en duda tal afirmación. Según parece, la policía de Nueva York ha conseguido averiguar la causa de un incendio que se produjo durante una fiesta en los dormitorios de una residencia universitaria en Nueva York gracias a las fotos y los vídeos que los estudiantes registraron con sus cámaras esa noche. Los agentes requisaron 25 iPhones, 10 BlackBerrys, 10 cámaras de vídeo y 40 de foto digital que en total almacenaban 40000 imágenes. Para no spoilear, mejor que veáis el vídeo del telediario primero y comprobéis vosotros mismos la causa del incendio y la forma en que la policía la descubrió:

Flipante, ¿no? ¡40000 fotos de un botellón! Si hubo 100 personas, salen a 400 por cabeza. Fotos concebidas para inundar al día siguiente los muros en Facebook de gente que cambiaría a su madre por un analgésico y que se terminaron convirtiendo en pruebas que el departamento de policía de Nueva York utilizó para identificar al responsable del incendio. Eso ha hecho que me acuerde de Blow-Up (M. Antonioni, 1966), sólo que ahí el protagonista lo único que podía hacer era ampliar una fotografía una y otra vez para acercarse a la parte de la imagen donde puede que se hallara un cadáver antes de que el grano, mayor a cada ampliación, devorara todo y le impidiera distinguir cualquier figura.

Aquí la cosa es diferente, más al estilo Brian de Palma, que con Blow-Out (B. de Palma, 1981) hizo una especie de remake 2.0 de la película de Antonioni. En Blow-Out, el protagonista era un sonidista que salía al campo a grabar unos recursos para una película de bajo presupuesto y terminaba registrando involuntariamente un accidente. Sincronizando ese sonido con las fotografías del accidente que encontraba en un periódico, conseguía elaborar una película que le permitía resolver el crimen. Pues bien, digo yo que con 40000 imágenes, la policía podría recrear en 3D y tiempo real todo lo que sucedió aquella noche en los dormitorios de la universidad y, como en los thrillers futuristas, moverse por la representación virtual de la fiesta hasta encontrar al causante del incendio.

Ah, se me olvidaba decir que el vídeo en cuestión es una ficción, una mentira, vaya. Así que igual Elena no andaba tan desencaminada y es verdad que ya no somos capaces de distinguir entre teles y ventanas. Eso sí, me parece que encierra una reflexión lúcida y mordaz sobre la relación del hombre de nuestro tiempo con la imagen (genial el momento stop-motion de la caída del cigarro). Todos grabamos todo lo que pasa a nuestro alrededor. Y eso me lleva a pensar que, con la cantidad de imágenes que cualquier usuario genera hoy en día, quizá la función social del cineasta del S.XXI consista en la reutilización de las mismas y no tanto en generar otras nuevas.

Autor: gabriel
Publicado en:

Durante nuestros primeros años de unversidad, cuando eramos aún más ignorantes que ahora, las noches en el colegio mayor se prolongaban hasta altas horas de la madrugada. Nuestras conversaciones versaban sobre todo tipo de temas, aunque por edad y situación, la mayor parte del tiempo giraban entorno a nuestros tormentos amorosos, o simplemente, sobre la chica recién llegada al colegio. A veces, hablábamos de cine, de arte, de música o de literatura. Recuerdo una discusión en la que creo que estábamos David, Jorge, Gabriel y yo (aunque es bastante probable que fuesen otros) a propósito de Kafka y su deseo de que todas sus obras fuesen quemadas a su muerte, de modo que no se llegasen a publicar. Creo que mi posición era que el mundo no podía perder la oportunidad de leer El Proceso aunque su autor así lo quisiera. Jorge, por el contrario, defendía, que si esa era su decisión, debería haberse respetado porque pertenecía al ámbito de lo privado.

Hace unas semanas un hacker consiguió copiar unas fotos íntimas del móvil de Scarlett Johansson. Como el mundo tenía ganas de verle las tetas, el resultado fue que se propagaron por la Web como la espuma, Scarlett admitió que eran sus fotos y se inició una investigación federal, con el FBI rastreando la red en busca del hacker. Lo pillaron. Esta semana ha pasado algo similar, sin el punto sexual, con Mark Zuckerberg, creador de Facebook. Como Facebook no respeta la privacidad, otro hacker decidió romper la seguridad del sitio, entrar en el perfil privado del bueno de Mark y copiar todas las fotos privadas del multimillonario. Fue un acto de desobediencia civil reivindicativo. En cualquier caso los límites entre lo público y lo privado se rompen con frecuencia. Supongo que la decisión de qué es privado o es público pertenece a uno mismo, aunque una vez muerto se aplica aquello de “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”.

En el colegio mayor tuvimos de compañero de habitación a un chico de Calanda. Duró poco (pidió cambiarse de habitación) pero dió tiempo a que le dieramos el coñazo con Buñuel. En aquella época yo no habría visto más de una o dos de sus películas, pero no dudaba al describirlo como “el genio de Calanda”. Ahora, con perspectiva, y unas cuantas películas más vistas, no podría decirlo tan alegremente. No es que no lo respete, que lo hago, pero si que creo que él y yo no compartimos la misma visión del cine. Eso sí, consiguió momentos cumbres de la cinematografía patria en extractos de Un perro andaluz o El Angel exterminador, probablemente su mejor película.

La semana pasada El País semanal publicó un reportaje llamado “Buñuel íntimo e inédito“. El reportaje va acompañado de una película del director aragonés rodada en sus años de exilio en Nueva York que se puede ver íntegra en la edición online de El País. Los días previos a su publicación se anunció en su web y en el periódico impreso, el descubrimiento de la nueva película de Buñuel, donde podíamos acercarnos a la versión más intima del director, y que podía hacer cambiar la opinión generalizada que se tenía de él.

En el reportaje, aparte de una mitomanía desconcertante que alude a las constantes visitas de los artistas de la época, se describe a Buñuel como:

El boxeador aficionado a los insectos, el amante de los cócteles, lector voraz, machista y delirante surrealista, pero a la vez padrazo.

Recalco lo de “pero a la vez padrazo”, que parece disculpar el “machista” insertado entre “lector voraz” y “delirante surrealista”. Esa era la revelación a la que aludía la promoción del reportaje, que Buñuel era un padrazo aparte de machista, aunque todo el mundo pensara que era, sencillamente, un machista misógino. En el mismo texto, Carlos Saura, otro ilustre aragonés, dice que la película “refuta muchas verdades preconcebidas” y que era:

Autoritario, pero gran tipo, tímido; un hombre lleno de paradojas, a quien no le costaba convivir con ellas plasmándolas solo en su cine como deseos ocultos, pero no en la vida real.

Pues a mi que me preocupa eso de los deseos ocultos y la vida real. Es decir, Buñuel era un tipo conservador, machista, misógino, pero un gran padre, que en sus películas intentaba retratar sus deseos ocultos y que su vida estaba absolutamente disociada de su cine. Joder, y yo que quería creer que hacer cine era vivir la vida… Debo de estar equivocado entonces, porque ahora me imagino a Buñuel, que más allá de su cine, intentaba entender el funcionamiento de los tomavistas de la época a través de libros como los que ilustran este post. Con poco éxito a juzgar por la calidad de las imágenes, que están, en numerosas ocasiones, desenfocadas. Para muestra, un botón.

 

Pues resulta que al final Buñuel era cineasta pero solo a ratos. Que ahora descubrimos sus vídeos privados, que no deberían haber salido a la luz, y son malos, cinematográficamente hablando. Que solo son películas sobre niños. Y ¿por qué siento esto? Porque Buñuel no fue un cineasta amateur, sino profesional, con todo lo que ello implica. Ser amateur significa tomar posición frente al cine. Ser amateur es dignificar el cine como algo más que una simple industria o un modo de reproducir imágenes. Y aunque no quiero decir que Buñuel fue un mal cineasta, lo que sí que no fue es un cineasta amateur, igual que Kafka no fue un escritor amateur o Scarlett una fotógrafa amateur. Todos ellos lo fueron accidentalmente, quisieron mantener en el ámbito privado esas imágenes o textos. Ahora me parece absolutamente justificable. Creo que si decidieron mantenerlo privado, así debería haber sido. Sólo estoy en desacuerdo con una cosa, con que un cineasta no sea, al mismo tiempo, un incansable cineasta amateur.

Autor: Carlos
Publicado en:

Journée 4. Il restent 4 jours pour finir la phase de travail de champ sur le terrain du projet. Une fois qu’on a décidé les caractéristiques générales du projet et qu’on a délimité la zone à topographie, le pas suivant sera formuler la méthodologie qu’on va utiliser pour inventorier notre Genève. D’abord on a décidé que pour pouvoir intensifier la sensation de permanence dans un seule lieu il serai conseillable de diviser en secteurs l’aire ou il sera développé le projet. On design, ainsi quatre secteurs.


Voir Secteurs Pas à Genève dans une carte plus grande

À chacun de ces secteurs on va les dédier une journée de tournage de l’aube à la tombée de la nuit. Aucun es membres de lacasinegra pourra quitter le secteur pendant cette période de temps. Quatre parmi eux seront dédiés à réaliser l’inventaire audiovisuel pour l’élaboration des pièces postérieures. Trois d’entre eux avec des différentes caméras (Canon 550D, Canon 500D, iPhone 4, iPhone 3, Flip et un appareil photo numérique Canon PowerShot S90) et un quatrième avec l’enregistreur du son Zoom H4N. Dans chaque secteur on rotera les fonctions. Bien évidement, personne ne sera pas obligée à enregistreur audio ou vidéo pendant toute la journée, tout le monde pourra faire une sieste ou fumer un clop quand ils le veulent, la seule chose qu’ils ne peuvent pas faire c’est abandonner le secteur (les répas seront sur place). Ainsi on ajusterait au maximum l’expérience de Gabriel en coupant le transit dans un tournage qui a été un des points de départ du projet. Cela donnera à la proposition un caractère performative qui nous semble essentiel pour réussir au niveau d’empathie sensoriel avec environnement que l’on prétend expérimenter et elle s’adapte à l’esprit du projet Artisto-touristes.

Les deux autres membres seront dédiés à enregistrer avec deux Canon 7D, un microphone directionnel Sennheiser adapté à une des caméras et un autre enregistreur Zoom H4N tous les incidents de cet expérience. Ce matériel qui pourrait constituer une oeuvre en soi même, nous servira aussi, pour donner foi de l’expérience et pouvoir analyser postérieurement les fautes qui l’on a commis autant au niveau du design que de son exécution. Si tout étais un échec, et il est probable qu’il le soit, il restera le récit épique de naufrage.

À la fin de chaque journée il viendra une autre de rangement et visionnée des matériels, élaboration des pièces à partir de ce même matériel qui seront publiés chaque jour dans notre site ainsi qu’une réflexion sur notre expérience. Tout le matériel enregistré sera stocké dans une base de donnés qui sera utilisé comme point de départ pour l’élaboration de l’installation qu’on présentera dans le cadre du MAC 011 en Septembre. Pour être précis dans la création de cette base de donnés, chacun des quatre en chargés d’inventorier les secteurs portera une carte de la zone ou il désignera le parcours qu’il a réalisé pendant le tournage de chaque clip et il devra remplir une fiche avec les donnés et la description du même.

Autor: lacasinegra
Publicado en: frblog

Día 4. Quedan ocho para finalizar la fase de trabajo de campo del proyecto. Una vez definidas las características del mismo y acotada la zona que vamos a topografiar, el siguiente paso es formular la metodología que vamos a emplear para inventariar nuestra Ginebra. En primer lugar hemos decidido que para intensificar la sensación de permanencia sería aconsejable dividir en sectores el área donde se desarrollará el proyecto. Dibujamos así cuatro sectores:


Ver Sectores Pas à Genève en un mapa más grande

A cada uno de estos sectores le dedicaremos una jornada de rodaje que vaya desde el amanecer hasta el anochecer. Ninguno de los miembros de lacasinegra podrá abandonar el sitio durante este período de tiempo. Cuatro de ellos se dedicarán a llevar a cabo el inventariado audiovisual para la elaboración de las piezas posteriores. Tres de ellos con diferentes cámaras (Canon 550D, Canon 500D, iPhone 4, iPhone 3, Flip y cámara compacta de fotos digital Canon PowerShot S90) y un cuarto con el grabador de sonido Zoom H4N. En cada sector se rotarán estas funciones. Por supuesto, nadie tiene la obligación de estar registrando audio o vídeo durante toda la jornada, pueden echarse una siesta o fumar un cigarro cuando quieran, lo único que no pueden hacer es abandonar el sector (la comida se hará en el lugar). Así realizaremos una simulación lo más exacta posible de la experiencia cortando calles en un cortometraje de Gabriel que sirvió como uno de los puntos de partida del proyecto. Esto le da a la propuesta un carácter perfomativo que nos resulta esencial para alcanzar el nivel de empatía sensorial con el entorno que pretendemos experimentar y se adapta al espíritu del proyecto Artisto-touristes.

Los otros dos miembros se dedicarán a registrar con dos Canon 7D, un micrófono direccional Sennheiser MKE-400 acoplado a una de las cámaras y otro grabador Zoom H4N todos los incidentes de este experimento. Este material que podría llegar a constituir una obra autosuficiente, nos servirá también para dar fe de la experiencia y poder analizar posteriormente los fallos que se hayan cometido tanto en el diseño como en la ejecución de la misma. Si todo fracasa, y puede que así sea, quedará el relato épico del hundimiento.

Después de cada jornada de rodaje, vendrá otra de ordenación y visionado del material, elaboración de piezas a partir del mismo -que serán publicadas diariamente en nuestra web- y reflexión sobre la experiencia. Todo el material registrado será almacenado en una base de datos que utilizaremos como punto de partida para la elaboración de la instalación que presentaremos en el marco del MAC 011 en septiembre. Para ser precisos en la creación de esta base de datos, cada uno de los cuatro encargados de inventariar los sectores llevará un plano de la zona donde dibujará el recorrido que llevó a cabo durante la filmación de cada clip y deberá rellenar una ficha con los datos y la descripción del mismo. Hasta aquí la teoría, mañana al amanecer empieza la práctica.

Autor: lacasinegra
Publicado en: pas à Genève proyectos
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