Entradas etiquetadas como imagen »

Tras pasar 5 años trabajando sobre la relación entre cine, memoria e identidad nacional hoy cierro un capítulo. Intento poner un punto final, aunque a estas alturas del partido ya estoy convencida de que ése es un concepto que sólo existe en la ortografía. Que los finales nunca se eligen.

Hoy me sigo preguntando si todas esas fotografías que nunca fueron tomadas, sin embargo, existen. ¿A dónde van las imágenes que nunca se imprimieron? ¿Existen las personas que sólo son un nombre y no una fotografía, una película, si quiera un recuerdo? ¿Es posible existir más allá del archivo? ¿Más allá de la memoria?

Ya sé que no es sano relacionarlo todo con lo personal, pero yo no sé hacerlo de otra manera. Hoy, intentando maquillar huellas indelebles, cerrando carpetas, haciendo un balance imposible de lo sucedido he recuperado esta intervención de Videla en una conferencia pública sobre la categoría de los desaparecidos. Escuchar al dictador hablar sobre derechos humanos es sencillamente estremecedor, advierto.

El desaparecido. La identidad. La incógnita que no puede despejarse desde el silencio sino desde el estruendo más absoluto… ¿Quién pudo creer en algún lugar del mundo que las políticas del perdón pueden llevar a la reconciliación? ¿Quién pudo creer que las transiciones en algún caso puedan ser pacíficas, modélicas, constitucionales? ¿Quién puede creer que después de la guerra exista la calma?

Autor: Elena
Publicado en: lacasinegra vs Las democracias caducas

Receurdo que cuando era pequeño y siempre que me iba a alguna excursión con el colegio, mi abuela me daba una “estampita” para que me protegiera en el camino.

Hace unos días, limpiando en casa de mi abuela, me encontré con esta caja.

En ella encontré “estampitas”, invitaciones a comuniones y alguna que otra esquela.

Esta es la pequeña colección de “estampitas” que tenía mi abuela

Al verlas, me ha venido a la mente esta escena de Tony Leblanc.

Otra costumbre que tenían mi abuela y sus hermanas era la de guardar esquelas de familiares fallecidos.

Entre todas las invitaciones de comuniones que coleccionaba mi abuela

he encontrado la mía junto al menú que se sirvió el día de mi comunión.

Entre tanta religión se escondía el carnet de socio del Madrid de mi abuelo.

Al verlo me ha venido a la mente la imagen de una de las primeras decepciones de mi vida. Recuerdo que de pequeño estuve a unos pocos cromos de terminar el álbum de la liga 97-98.

Por aquellos años teníamos un perro llamado Swing

Una tarde cuando llegué del colegio y entré al estudio de mi casa para pegar los nuevos cromos que había cambiado en el colegio, me encontré un festival de confeti futbolístico por toda la habitación. Imaginad vuestro objeto más apreciado pasando por algo como esto

Nunca antes había odiado tanto a un ser vivo sobre la tierra. Desde aquel mismo momento dejé de coleccionar cosas.

Autor: carmelo
Publicado en: anecdotario

Reynaldo Dagsa, un concejal filipino, retrataba a la familia durante la celebración de la ruidosa Nochevieja filipina a las puertas de su casa en la localidad de Caloocan, un suburbio de Manila. No podía sospechar que ésta iba a ser la última foto que tomaría en su vida antes de morir tiroteado y que, en una esquina de la imagen, se iba a colar el inquietante retrato de su asesino. Cuando Reynaldo Dagsa apretó el disparador de la cámara, el criminal hizo lo mismo con el gatillo de su pistola. La imagen retrata así el instante previo a su propia muerte.

En la foto, según cuenta la prensa de Filipinas -es portada del Philippine Daily Inquirer y así lo recoge el de mayor tirada, el Manilla Bulletin– se ve en primer plano a la suegra, a la mujer y a una hija de Dagsa, que sonríen apoyadas en un coche color champagne con las luces encendidas sin advertir lo que ocurría a sus espaldas. En el fondo de la imagen aparece con toda nitidez un hombre joven, identificado como Michael Gonzales, que apunta en dirección a la cámara con un revólver del calibre 45. Gonzales, cuya cara está algo oscurecida por el arma, se apoya en el propio coche de la víctima para disparar. Además, según la policía, el joven de la camiseta de tirantes que aparece en la esquina derecha también está implicado: es el observador del asesino. Al tiempo que tomaba la foto, Dagsa recibió varios impactos de bala en el pecho y en el brazo y falleció al llegar al hospital a causa de la gravedad de las heridas.

Fuente: El País. Leer noticia completa.

Música: Percusión para galgos de Tomás Virgós.

Una variación:

Autor: gabriel
Publicado en: expropiaciones proyectos
  • categorías
  • info@lacasinegra.com
  • Licencia Creative CommonsTodas las obras están bajo una licencia Creative Commons.
  • investigación

  • prácticas