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La impresión 3D doméstica es la herramienta estrella en la irrupción de la fabricación personal y digital en nuestro mundo. Ésta es una revolución llamada a transformar el modo en que nos relacionamos con las cosas (los objetos), igual que los ordenadores personales han transformado el modo en que nos relacionábamos con la información.

Habrá que esperar aún un tiempo para comprobar la disrupción de estas tecnologías. No lo tendrán fácil, pues atentan directamente contra uno de los fundamentos del viejo capitalismo: la fabricación industrial. Si el Capital tuviera corazón, la Fábrica Centralizada albergaría valor sentimental. La tarea será ardua y la lucha intensa. Por lo pronto el movimiento de ataque surge en comunidades que rezan a lo abierto y a lo distribuido.

La máquina Thing-O-Matic n5760 que marca el ritmo de las imágenes en esta instalación pertenece a la compañía americana Makerbot, se definen a si mismos como una corporación anticonsumista.

 Texto: Oblomobka

 

Oblomobka es un proyecto de reflexión y acción en torno a la fabricación local y los procesos de diseño en un mundo de redes.

Autor: lacasinegra
Publicado en: lacasinegra vs Las democracias caducas

Para la instalación Outlaws From Edison, lacasinegra propone un diálogo violento entre fragmentos de las películas producidas por T.A. Edison en la costa Este de los Estados Unidos y las que realizaron los productores pioneros como D.W. Griffith o Cecil B. DeMille en Los Angeles hasta mitad de los años 20, época en la que se adoptó el cartel de “HOLLYWOOD” como icono de la industria cinematográfica de Los Angeles. Para nosotros esta fecha simboliza mejor que ninguna otra la toma de conciencia, por parte de los productores y los inversores, del potencial económico y de transmisión de ideología que ofrecía el cinematógrafo.

Así se comienza a invertir en películas y los autoproclamados independientes, los outlaws según Edison, pasan a convertirse en grandes estudios como Paramount Pictures, Universal Studios o Metro-Goldwyn-Mayer para los que no es suficiente crear tres o cuatro películas de alto presupuesto sino que necesitan filmar muchas más producciones de calidad inferior para mantenerse vivas. Además el modelo de negocio se adecua al pensamiento liberal y se construyen salas capaces de albergar a una gran cantidad de público. El consumo cinematográfico deviene un acto comunitario pero cuando se apagan las luces y comienza la proyección todo está dispuesto para que no se vulnere el valor primero en el que se sustenta la identidad estadounidense: la libertad del individuo.

Artículo anterior: Outlaws From Edison (I)

 

Trailer de The great train robbery (dirigida por E.S. Porter y producida por T.A. Edison, 1903)

 

Trailer de Birth of a nation (dirigida y producida por D.W. Griffith, 1915)

 

 

21h30: Outlaws from Edison con Oblomobka

Sala Beattaster. utopic_US. Usina de transformación creativa

C/ Concepción Jerónima, 22. Madrid

 

 

 

 

 

Autor: lacasinegra
Publicado en: lacasinegra vs Las democracias caducas

El viernes 18 a las 21 horas, dentro de las actividades programadas para el utopic_DAY, lacasinegra presentará en la sala Beattaster de utopic_US la instalación Outlaws from Edison, un ensayo de narrativa audiovisual generativa. En Outlaws from Edison, lacasinegra propone un diálogo violento entre imágenes representativas de un período convulso de la historia del cine. El montaje de dichas imágenes no dependerá de ninguna decisión humana sino que la narrativa se generará a partir de los sonidos emitidos por la impresora 3D de Oblomobka durante su proceso de trabajo.

Ésta será la primera experiencia diseñada dentro del proyecto El fantasma y el capital (expresión acuñada por Jacques Derrida) en el que reflexionaremos -en este momento de crisis de la industria cinematográfica- sobre la estrecha relación que el cinematógrafo ha mantenido desde su nacimiento con la doctrina capitalista y como ésta ha influido en su desarrollo tanto cultural como industrial.


Fotograma de The Great Train Robbery (Dirigida por Edwin S. Porter y producida por T.A. Edison, 1903)

En Outlaws from Edison nos inspiramos en el conflicto que Thomas Alba Edison mantuvo con los hermanos Lumière a finales del S.XIX en EEUU y que es conocido como guerra de las patentes. En este litigio por ostentar el control de la fabricación de celuloide y cámaras de cine Edison resultó victorioso y las industrias Lumière abortaron su plan expansionista por América. Este conflicto supuso la primera gran ruptura entre Europa y EEUU en la historia del cine además de impregnar hasta nuestros días la forma de explotación del espectáculo cinematográfico de una cariz eminentemente liberal ligado al pensamiento estadounidense.

Como vemos, esta ruptura obedece a una lógica de competencia industrial y poco tiene que ver con el arte o la cultura. Mientras los Lumière no confiaban demasiado en el futuro de su invento y le aventuraban un uso principalmente doméstico, el cine se convirtió en un espectáculo comunitario pero que respetaba la individualidad de cada espectador. También, en la forma más potente de propagar la cultura estadounidense por el mundo. ¿Quién no ha tenido ganas de besar o fumar por primera vez viendo una película estadounidense?

Una vez patentado el invento en EEUU, Edison pasó a dominar la producción cinematográfica a través de su organización Motion Pictures Patents Company con sede en Nueva York. Así, los productores tenían que pagar un impuesto de medio centavo por cada centímetro de película impresionada y los distribuidores necesitaban contar con una licencia que costaba 5000 dólares al año. Había también otras imposiciones y no cumplirlas les significaba ser perseguidos intensamente por el numeroso grupo de investigadores privados, abogados y funcionarios de Edison.

Aquellos que no estaban de acuerdo decidieron no acatar las duras condiciones impuestas por la MPPC y se agruparon creando sus propias organizaciones. Vieron la luz así la Independent Motion Picture Distributing and Sales y la Greater New York Film Company. Se denominaron a sí mismos independientes aunque Edison los llamaba ilegales (outlaws).

En este grupo se encontraban:

  • Adolph Zukor, quien fundaría la Paramount Pictures.
  • Wilhelm Fuchs, más conocido como William Fox, quien crearía la Fox Film Corporation.
  • Los hermanos Warner, fundadores de la Warner Bros.
  • Carl Laemmle, el fundador de la Universal Studios.
  • Marcus Loew, quien se uniría con Samuel Goldfish (Samuel Goldwyn) para dar nacimiento a la Metro-Goldwyn-Mayer.

Este conflicto, junto con la gran cantidad de días soleados al año, motivó que una parte de los productores estadounidenses emigrara a Los Angeles a principios del S.XX, más en concreto a un barrio que hoy día forma parte de nuestro imaginario colectivo y que responde al nombre de Hollywood.

Autor: lacasinegra
Publicado en: lacasinegra vs Las democracias caducas

En tiempos de crisis, el consumo de cuentos de hadas aumenta. Acaban de darse el “Sí, quiero” y un periodista juguetón les pregunta si están enamorados. Diana, tímida y pizpireta, tan británica ella, contesta que “Of course”, que eso ni se pregunta. Carlos, lacónico, más británico todavía, apostilla: “Whatever in love means”. Algo así como: “Lo que sea que estar enamorado signifique”. Y es que claro, si los reyes han sido siempre los primeros en entender el matrimonio como una relación comercial que permite a dos personas crear una sociedad con un potencial de lucro superior al que ambos tienen por separado, no tiene mucho sentido que el heredero de la corona más poderosa del mundo se case con una maestra de primaria si no es por amor.

O por lo menos la acepción de amor que ha fabricado Hollywood y que los occidentales (y otros que no lo son) llevamos comprando casi un siglo. Amor, amor puro, de amante en éxtasis, amor eterno. Pero la gente en Hollywood se enamora hasta 6 y 7 veces; y se divorcia otras tantas (lo que pasa es que las películas terminan antes). Ay, el amor, para Diana seguramente representara un salto al vacío adolescente, un cuento de las Mil y una noches con despertares sin mal aliento y desayunos con diamantes. Para Carlos, por el contrario, tan reaccionario él, sabedor de que la belleza es un don perecedero que a muchos se les niega, le bastó con la lealtad y la conversación inteligente de Camilla. Es lo que tienen los cuentos de hadas, si no terminan cuando los príncipes se besan, el tiempo los convierte en una tragedia.

Autor: gabriel
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