Entradas etiquetadas como ficción »

Quería yo hablar de Carmina o revienta pero me he puesto de mal humor. Pretendía analizar la fuerte apuesta de su director, el popular actor Paco León, por el estreno simultáneo de la película en internet, salas de cine y DVD. De esta película hija de su tiempo, un período de transición entre el modelo industrial clásico y un futuro en el que internet y nuevos formatos son, a mí entender, los dos conceptos claves. Un período de transición, decía, en el que puedes rodar un largo con una 7D (suelen ser dos) y equipo reducido: cine low cost lo llaman y parece que se lo acaban de inventar. Ahí tenemos el ejempo de Diamond Flash que costó 25000 euros (o de El mariachi de Robert Rodríguez que costó 7000 dólares en 1992) y así es Carmina o revienta, un melodrama con mucha guasa (hasta el punto de lo escatológico) que costó 40000 euros, rodado a base de improvisaciones de los actores y una plástica, viva e imperfecta, propia del cine de bajo presupuesto. Con resonancias de cine quinqui pero lastrada por esa sensación de que todo está fuera de foco tan de hoy, tan propia de las cámaras DSLR.

Deudora a ratos de La hora chanante, otros de Callejeros. Algunos dirán que la picaresca ante la situación de crisis que estamos viviendo está perfectamente retratada mostrándonos un paisaje social desalentador, otros que no son más que clichés de españoles miserables con tratamiento televisivo. Unos hablarán de Almodóvar y John Waters (hay un momento en que Carmina se caga literalmente encima) otros de Aída y Javier Cárdenas (ese personaje llamado Basilio…). Todos llevarán razón, depende del momento de la película que elijas como muestra. A mí, por razones sentimentales, Carmina me gana cada vez que se pone en plan mala malísima: chantajeando al pijo sevillano con el que han tenido el accidente, autolesionándose ante el cobrador del frac…

Digámoslo claro, la película, a nivel de estructura, es una ficción convencional, con heroína a la que se le plantean una serie de dificultades que termina superando. Ni si quiera faltan los flashbacks que nos revelan la información de manera dosificada para mantener nuestra atención como espectadores. Poco importa que la actriz que interpreta a Carmina se llame igual que su personaje y sea la madre del director en la vida real. También sabemos que María León, hermana de Paco León, no es una chica sin oficio ni beneficio sino una actriz que acaba de ganar un Goya. No niego que en un universo paralelo no pudiera haber sido el personaje que interpreta en la película, pero eso es otra historia. A nivel de puesta en escena, también nos encontramos, como hemos dicho antes, con una película de bajo presupuesto convencional (no hay travellings ni grúas) cuya principal novedad es el uso de recursos bastardos como la televisiva presentación de personajes al estilo de La hora chanante o el uso de entrevistas a bustos parlantes para contextualizar y hacer avanzar la acción.

Pero esto no es lo más importante, lo realmente novedoso y valiente es la decisión de Paco León de rechazar un estreno clásico en salas con 120 copias y decantarse por uno simultáneo en internet, salas (19 copias) y DVD con precios diferentes y ajustados a cada formato de explotación. A la vista de los resultados del primer fin de semana parece que no ha errado el tiro. Carmina o revienta ha sido vista por más de 60000 personas y ha tenido 8 veces más espectadores por internet que en cines. Claro, es más fácil que esta estrategia funcione en una película poco precisa en lo audiovisual como ésta (donde el peso dramático descansa en las actuaciones), que en, pongamos por caso, 3 metros sobre el cielo (Fernando González Molina, 2010)cuyo visionado sí es muy diferente en el cine o en el ordenador. Así que hay que felicitar de nuevo a Paco León por la coherencia demostrada en el diseño de su proyecto.

Hasta aquí todo bien, ya os decía al principio que pretendía hablar de Carmina o revienta y de cosas como la gracia que me hace que digan que esta película se ha hecho con 40000 euros que, por cierto, Paco León puso íntegramente de su bolsillo. Eso habrá sido la cantidad destinada al rodaje y a la postproducción de imagen y sonido pero sería ingenuo pensar que la campaña publicitaria y mediática a la que hemos asistido desde que esta película ganó el Premio del Jurado en Málaga no cuesta un duro. Salir en todos los medios de tirada nacional día sí y día también resulta muy caro. No digo que nadie le haya regalado nada, igual es cierto que ha invertido muy poco en promoción. Lo que sí digo es que si no fuera un actor popular y un tipo con contactos, la campaña le habría salido por un ojo de la cara y no hablaríamos de una película de 40000 euros sino de una de 1040000 euros. Así que otra vez mi reconocimiento más sincero para Paco León.

Si es que a mí lo que me apetecía era hablar del fenómeno Carmina o revienta y decir tanto lo bueno como lo malo que pienso de él. Si lo que me ha puesto los pelos de punta ha sido leer, tras ver la película en Filmin, las críticas que nuestras plumas más reconocidas han escrito sobre ella. Eso es lo que me ha puesto de mal humor. Ahí os las dejo, no me he podido resistir a añadir unos apuntes:

Son ellos, personajes o actores, los que sacan de su interior las palabras, ¡y qué palabras! El tú a tú entre Carmina Barrios y la cámara te obliga a una imposible decisión: partirte de risa o partirte en dos. Oti Rodríguez Marchante de ABC.

¿Personajes que sacan las palabras de su interior? Digo yo que serán los actores mediante las improvisaciones a partir de situaciones concretas propuestas por Paco León los que sacarán las palabras.

“¡y qué palabras!”. Bueno, esto ya es un poco más subjetivo pero con todos mis respetos las palabras de Carmina Barrios cantan a improvisación que da gusto.

Carmina o revienta pretende echar un vistazo a la vida cotidiana de esa mujer a través de una serie de viñetas que desarman al espectador. (…) Subraya las escurridizas fronteras entre lo real y lo inventado de esta obra rupturista, imprevisible y entretenidísima. Ha nacido un autor: bienvenido. Jordi Batlle Caminal de La Vanguardia.

Pero, ¿qué fronteras entre lo real y lo inventado? Pero que María León es famosa y tiene un Goya. ¿Alguien, aparte de nuestros críticos, se cree que después del rodaje María siguiese trabajando en la venta?

Es como uno de los «screen test» de Andy Warhol: la cámara desnuda la pose, y en el modo en que Carmina enciende un cigarro con un mechero de cocina o devora un yogur sin cuchara, existe una verdad, una historia, una auténtica manera de relacionarse con el mundo que rompe los esquemas binarios actor/personaje y personaje/persona. Sergi Sánchez de La Razón.

A ver, pero ¿esta mujer que ha parido a dos actores súper populares en España no va a ser capaz de comerse un yogur de una forma que no sea la suya habitual simplemente por no haberse titulado en la RESAD?

Carmina es a la vez tan real y divertida como un cuento, y tan imaginativa (ficticia si se quiere) y dramática como la propia vida. Luis Martínez de El Mundo.

Real como un cuento…

El resultado ha estado a la altura de la expectación. El debú en la dirección del actor Paco León ha sido acogido esta mañana con un gran aplauso y una sala de prensa llena a reventar. Carmina o revienta, el largometraje mitad ficción, mitad documental, es un retrato directo y disparatado de la madre del actor, Carmina Barrios, a la que acompaña su hija María León y otros miembros de la familia. Labios rojos, abanico rojo, su melena rubia sobre los hombros, Carmina Barrios es al natural tan auténtica como en la película, que se ha presentado hoy en la sección oficial del festival de Málaga de cine. Rocío García de El País.

Bueno, esto parece una crónica, poco que decir.

Conviene dejarlo claro de entrada: estamos ante el debut más desfachatado, inteligente y rompedor del cine español en años. Mirito Torreiro de Fotogramas.

Y eso es así.

Precisamente eso, frescura (ganas, desparpajo, orginalidad…) es lo que desprende el ¿falso? documental de Paco León, pero hay más. También inteligencia y un óptimo sentido de la oportunidad. Andrea G. Bermejo de Cinemanía.

Mira, uno que nombra el sentido de la oportunidad de Paco León, es que parece que si lo dices le quitas mérito al muchacho como director de cine. Eso sí, ¿falso documental? Otro que no descarta encontrarse a María León sirviendo quintos en una venta o a Carmina Barrios en la cárcel por estafa e impago. Por cierto, el actor que hace de Antonio León, padre de María y marido de Carmina en la película, se llama Paco Casaus.

¿Es ficción, es documental, es un falso documental, es una mezcla de todo lo anterior?. (…) Tengo la grata sensación de que no he perdido el tiempo siendo testigo de las andanzas, discusiones, venturas y desventuras, verdades y mentiras de esta familia tan singular. Carlos Boyero de El País.

Después de signo de interrogación no se pone punto al final de una frase.

Y mi pregunta después de todo esto es: ¿dónde estaban estos tipos cuando se estrenaron La leyenda del tiempo de Isaki Lacuesta o I’m still here de Casey Affleck? Ya, de Lisandro Alonso, Albertina Carri, Raúl Ruiz o Pedro Costa ni hablamos.

Y una última duda que me surge: ¿qué pensará de Carmina o revienta un uzbeko que no sepa de la popularidad en España de Paco León y su familia? ¿También creerá que está ante un falso documental limítrofe entre la realidad, la ficción y el cuento o es que la crítica cinematográfica española sólo escribe para espectadores de Tele5?

Autor: gabriel
Publicado en: Observaciones

El 18J hicimos una larga reunión para decidir cuál sería nuestra tarea en el 19J. Tuvimos una de esas largas sesiones en las que discutimos sobre la posición que un colectivo de cineastas debería tomar frente a los acontecimientos. Sobre todo teniendo en cuenta que estamos asistiendo a una revolución twitteada, donde la información se disemina en directo y de manera horizontal, donde los vídeos que se difunden son tan rápidos que ya no sabemos si hacemos las cosas de manera espontánea o si repetimos los gestos de otros que vemos en youtube.

Decidimos que, ante todo, teníamos que grabar, grabar y grabar, pero también marcamos un objetivo claro: que nuestro trabajo no debía ser informar sino construir una mirada sobre lo que estaba pasando. Parece lo mismo, pero no lo es.

En este momento me acordé de algo que Susan Sontag explica muy bien en Sobre la fotografía cuando internet sólo era un proyecto precario. Sontag dice que, desde la fotografía, la realidad no existe sino que se construye a partir de imágenes que ya hemos visto. A lo largo del día de ayer, estuve buscando algunas imágenes de otras revoluciones, distantes en el tiempo o en el espacio, y empecé a hacer rimas absurdas con imágenes del 19J que iba encontrando en youtube. A través de nuestro facebook, colgué imágenes de un docu que se realizo 14 años después del 68 francés (Morir a los 30 años, Goupil, 1982), María subió algunas de las mas míticas canciones protestas como L’estaca, hace unos días colgábamos Memorias del subdesarrollo (Gutiérrez Alea, 1968) y no sé… las palabras de Sontag me parecían más actuales que nunca.

En esa reunión también decidimos que nuestra mirada sobre los acontecimientos debía mantenerse en un discreto margen con respecto a lo que una auténtica cobertura informativa se le supone. Así que decidimos unas pautas mínimas para los vídeos que subiéramos, unas directrices generales que se adaptaban muy bien a nuestro concepto de anécdotas y que son comunes a una corriente que practican otros colectivos y cineastas en este momento. Investigando nos dimos cuenta de que algunas de las propuestas que surgieron de esa reunión son el fruto de preocupaciones comunes a la coyuntura estético/política en que nos encontramos.

Antes de enumerar cuáles fueron las premisas con las que salimos a grabar ayer y de presentar nuestra colección de anécdotas del 19J, me gustaría citar algunos ejemplos de otras miradas contemporáneas sobre acontecimientos políticos.

1) Marcha Fujimori nunca más #26M
Vídeo que resume el intenso movimiento social que ha agitado al Perú en las semanas de campaña de la segunda vuelta a las elecciones presidenciales y que, como otros casos de los últimos tiempos, ha hecho de las redes sociales, una herramienta indispensable de comunicación.
2) El proyecto emergenciamx que reúne en México a un grupo de artistas, cineastas, sociólogos y periodistas en torno a la marcha encabezada por el poeta Javier Sicilia. Una de las cosas que más nos ha llamado la atención sobre este proyecto es el seguimiento constante que llevan a cabo y su apuesta por seguir de manera individualizada a los participantes de esta gran masa.
3) Mafrouza, un documental rodado a lo largo de 3 años en uno de los barrios mas pobres de Alejandría en el Egipto prerrevolucionario y que se ha montado en 5 capítulos que suman un total de 12 horas de metraje. A lo largo de este documental los nudos dramáticos no existen en un sentido clásico, pero sí, diseminado. A falta de grandes hazañas se construye un mosaico de acciones cotidianas que dibujan de manera elocuente las razones por las cuales un país acampa en una plaza durante un mes.

La colección de anécdotas que recogimos ayer tenían como premisa muchos de los aspectos que vemos en estos casos:

1) Buscar una mirada particular y subjetiva sobre el acontecimiento de masas.
2) Huir de los grandes relatos épicos y buscar los segundos (terceros, cuartos…) planos. Buscar esa veta infraordinaria de la que nos acusa @jotalosa (cariñosamente, espero)
3) Buscar la tensión entre macrohistoria y microhistoria(s) que tanto nos obsesiona
4) Poner en práctica la convicción de que los archivos no deben ser seleccionados y manejados por las instituciones ni sus arcanos sino que son (o deberían ser) un producto y una responsabilidad de la sociedad civil.
5) Construir esas no ficciones tan ficcionadas, con cuyos límites cada vez nos gusta más jugar.

En fin, éstas eran las propuestas, lo que conseguimos fue lo siguente:

Todo lo bueno. Madrid.

19J vía skype. Barcelona.

Iris busca a Jorge en Neptuno. Madrid.

Tombatombatomba.mov. Barcelona.

Autor: Elena
Publicado en: dossieres lacasinegra vs Las democracias caducas

La primavera pasada rodamos un corto documental protagonizado por Jose. Jose es uno de los parroquianos del Río Xalla, un bar que está cerca de Gran Vía. Ese rodaje fue turbulento para mí porque al retratar a alguien como Jose temíamos caer en la frivolidad, la pornografía sentimental o la condescendencia.

Después de vagar sin rumbo fijo, decidimos ahondar en el momento trascendental que atravesaba, según Jose, su relación con La Pequeña. La Pequeña es una camarera ocasional del bar de la que Jose andaba enamorado en ese momento. El resultado del corto no fue satisfactorio pero creo que respetamos la integridad de todos los que aparecen.

Cuando tuvimos listo el montaje, volvimos al Río Xalla y le mostramos el resultado tanto a Jose como a La Pequeña. Tenían que ser los primeros en verlo y opinar, era una cuestión de moral. Yo les pedí permiso para volver a grabarlos y registrar así con la cámara Flip de Iris sus reacciones ante un primer visionado. Jose intentó distanciarse de lo que salía en la pantalla pero terminó visiblemente emocionado. Eso sí, pidió ver todos los brutos para escudriñar que otras películas potenciales escondían. Cuando le preguntamos si le había gustado, nos dijo que si nosotros estábamos contentos, él también, que ése era el objetivo y que el que salía en la pantalla no era él sino un personaje. Me dejó completamente aturdido. La Pequeña, por su parte, reaccionó con sorpresa. No daba crédito a lo que Jose contaba en la película. Según me dijo, toda la historia de amor era una invención de él.

Yo también tengo mi versión de los hechos, pero me la reservo porque no deja de ser una visión sesgada y prejuiciosa. Tan subjetiva como la mentira que La Pequeña acusó a Jose de inventar pero, además, mucho menos interesante. De hecho, con el tiempo he preferido creer que lo que realmente pasó, fue que Jose ideó una ficción para nuestra película y nos la regaló. Me gusta fantasear con un Jose guionista y actor de un melodrama que sólo tenía lugar cuando encendíamos la cámara.

El otro día enseñándole los brutos a Carlos e Iris encontré esta anécdota, registrada instantes después de que La Pequeña y Jose vieran a unos personajes representarlos en una pantalla.

Autor: gabriel
Publicado en: anecdotario
  • categorías
  • info@lacasinegra.com
  • Licencia Creative CommonsTodas las obras están bajo una licencia Creative Commons.
  • investigación

  • prácticas