Entradas etiquetadas como Bergman »

La conquista de lo inútil, ese diario onírico en el que Werner Herzog relata la gestación de Fitzcarraldo, me acompaña últimamente en mis traslados en metro por Madrid. Hay ciertos estímulos que agudizan el efecto que te causan por una simple cuestión de momento, y no creo que pudiera haber encontrado uno más adecuado para leer este libro que el actual. No entraré en detalles pornográficos al respecto, sólo diré que yo también siento que libro una batalla en la que estoy condenado a la derrota, pero por orgullo y, sobre todo, ideología, no puedo darme por vencido. No te rindes, pero sabes que los demás ven en ti un cadáver ambulante aferrado a una idea alucinada. Y te sientes solo. Tan solo como decía sentirse Robert Bresson en esta entrevista que habré visto mil veces y en la que es vilipendidado por una pareja de periodistas -o críticos- franceses que lo acusan de no conectar con el público y capar la expresividad de los actores con los que trabaja. No jodáis a Bresson. Dejadlo ser. Hoy he vuelto a ver la entrevista, y he vuelto a sufrir por Bresson, por su forma ingenua y nerviosa de intentar justificar por qué rueda como rueda. Sufro y siento un deseo irreprimible de pegarle una patada en la espinilla a la entrevistadora y salir corriendo, y fantaseo con encontrármela por la calle en el punto en que se cruzan ese París de los 60 y el Madrid actual.

El caso es que me he puesto nostálgico y he ido buscando en YouTube a todos esos directores que me transmiten un amor incondicional por el cine, pero también sufrimiento. Así he llegado a una de mis secuencias preferidas de la filmografía de Antonioni. Es ésta de The passenger. Para mí es una declaración de principios de Antonioni como cineasta, él es el que conduce a toda velocidad por la carretera y todo lo que deja atrás son frustraciones que sólo puede superar al fijarse nuevas y estimulantes empresas condenadas al fracaso. “¿De qué huyes?” “De todo lo que dejo atrás.” Pero al mismo tiempo todo lo que dejas atrás genera en ti la energía indispensable para no quedarte quieto. Eso es lo que nunca puedes permitirte, porque significaría la muerte. Recuerdo esas máquinas recreativas a las que jugaba cuando era niño. Conducías un bólido rojo acompañado por una rubia exuberante que ejercía de copiloto y tenías que llegar a la meta antes de que se acabara el tiempo. Si salvabas los obstáculos que te encontrabas por el camino, conseguías segundos extras. Como afirma aquí Fellini, lo que le proporciona la fuerza necesaria para llevar a cabo su cine de manera sincera y desprovista de ego son las dificultades mismas. Las que surgen y las que te generan todos los que dudan y te hacen dudar.

Pero la duda te hace confrontarte contigo mismo, con tus miserias y miedos; y de esa purga emocional puedes salir desprovisto de vanidad, más fuerte, mejor cineasta. Así llego hasta Bergman, y aunque no es santo de mi devoción, me parece un hombre sensato, y como además habla de Antonioni, siento mayor interés por lo que dice. Después de ver su entrevista, pienso en que tal vez todos tengamos algo que contar y, como dice Herzog, el cine sea el medio por el que algunos de nosotros trazaremos una crónica íntima de la derrota de los sueños. Pienso también en ser un poco “clumsy” (chapucero), en que hacia esa acepción se ha pervertido el concepto de amateurismo. Y pienso que adoro el término amateur y odio el concepto hobby y lo que representa. Por un momento pienso en lacasinegra y mi estómago ruge. Puede que hoy haya entendido que no hay nada romántico en conquistar lo inútil. O puede que, simplemente, no esté de humor. Eso sí, después de esta ronda por YouTube, me siento menos solo.

Autor: gabriel
Publicado en:
  • categorías
  • info@lacasinegra.com
  • Licencia Creative CommonsTodas las obras están bajo una licencia Creative Commons.
  • investigación

  • prácticas