Entradas etiquetadas como Antonioni »

Apocalipsis significa revelación. El descubrimiento de un nuevo orden. La certeza del cambio. Apocalipsis, en un sentido estricto, no es lo mismo que el abismo. ¿Por qué entonces el apocalipsis se relaciona con el fin del mundo?

En un libro recientemente publicado por la editorial Capricci (L’apocalypse au cinéma) el filósofo Peter Szendy intenta desmontar esta lectura equivocada de la idea de apocalipsis como el final del todo, como la irrupción de la nada en forma de castigo divino, de catástrofe natural o de guerra nuclear (tres de las ambientaciones típicas de ese cine que ya conforma un género en sí mismo). Tras un repaso por algunos de los títulos más importantes del presunto género (Melancolía, Blade Runner, The Last Man On Earth, Cloverfield, Terminator, A.I. o 12 Monos) Szendy aventura una hipótesis esclarecedora: que el fin del filme, es en realidad el fin del mundo.

En estos tiempos convulsos en los que cualquier gesto parece la señal inexorable del fin, el cine no podía quedarse al margen del anunciado apocalipsis. El fin del mundo, se contaría también como el final del cine. El autor explica así porqué el apocalípsis en el cine es también una manera de formular su propio final. Sin embargo, pese al gran número de películas que engrosan el género, es difícil encontrar una que sobreviva al fin del mundo. Entre las diferentes formas de destrucción apocalítica, existen muy pocas (en fin, ¿existe alguna?) en las que el anunciado final no acontezca. ¿Por qué nadie ha filmado un fiasco del fin del mundo? ¿Qué pasaría después del momento culmen en el que el mundo, no se acaba? ¿Por qué nadie ha hecho una película sobre el 22 de Diciembre Maya, cuando todo pareció seguir su curso habitual, e incluso previsible?

Seguramente exista algun ejemplo y yo no lo conozca. Quizá sólo nos falte un poco de ironía, de ganas de reírnos de nuestros propios fantasmas. Tal vez la concepción bíblica del apocalipsis, ésa que no anuncia el final sino que amenaza con un estrepitoso cambio de orden, no sea suficiente para cumplir las expectativas del terror. Quizá para entender el apocalipsis, necesitemos imperativamente constatar que hay un abismo después. Parece que no basta con tener la firme certeza de que el abismo está en nosotros mismos y que no estallará con una guerra nuclear.

Pensando en que la idea del abismo es la única que me convence para entender el final de las cosas, me he acordado de dos finales que suponen para mí el apocalipsis. La caída inevitable hacia el abismo, la confirmación de una fatalidad que no está en ningún lugar otro, sino en nosotros mismos.

El final de L’avventura de Antonioni y el final de L’enfant secret de Garrel. En ellos, los personajes se saben unidos por un destino fatal. Cayendo estrepitosa, inevitable, aceleradamente, hacia el vacío. Hacia lo oscuro. Marcando el camino hacie el apocalipsis. Franqueando los límites de su mundo tal y como lo habían conocido hasta ese momento, siendo conscientes de que todo lo que creían sobre el otro era mentira, y pese a todo, ahogándose juntos en lo oscuro.

http://youtu.be/t0GTxhkPZ5E?t=1h28m13s

Mónica acaricia la cabeza de Sandro. Jean-Baptiste (llamado como Juan, el evangelista del apocalipsis) la de Elie. El final de la película no anuncia el final del cine, sino el final del amor ciego, el final de la inocencia. El principio del abismo.

Y aunque no la tenga, si este post tuviera música, sonaría así.

Autor: Elena
Publicado en:

A la manera de Jimena

Eclisse Twist – Giovanni Fusco

Fotogramas extraídos de La aventura (1960), La noche (1961) y El eclipse (1962), tres películas dirigidas por Michelangelo Antonioni y protagonizadas por Monica Vitti. La siguiente que rodaron juntos fue El desierto rojo (1964), primera película en color de Antonioni.

Autor: gabriel
Publicado en: expropiaciones

El domingo se clausuró otra edición del festival de Cannes en la que no estuvimos. Supongo que intentamos ignorarlo como si no existiera, pero a veces el silencio es más elocuente que cualquier reproche. Haneke se alzó con la palma de oro (que ya ganó en 2009). Unas actrices rumanas con el premio a la interpretación (de un director que también se llevó la palma en 2007). Repasando la programación, las fotos de la alfombra roja, las fiestas benéficas y los invitados, podríamos decir que la 65 edición del festival ¿más importante del mundo? Fue también la 64, o la 63, la 57. Y de repente esa antigua sentencia de Lampedusa aplicada al cine, resuena más lacónica que nunca: todo cambió para que nada cambiara.

Algunas proyecciones digitales sí, y de vez en cuando en ciertas críticas, se ha colado una breve alusión al posible cambio de paradigma del cine. ¿Internet? Si quiera eso. La única sombra que planea sobre la discusión son los recortes en las ayudas públicas, las mermas en las inversiones de las televisiones privadas o el pirateo. Ni rastro de un auténtico debate sobre nuevos formatos, herramientas aplicadas o sobre la manera como el cine se piensa, se mira y se vive en el año 2012.

En 1960, hace 52 años, cuando ya el cine anunciaba una modernidad que ahora parece haber adelantado por la derecha, Mónica Vitti relataba la tremenda recepción que tuvo L’Avventura el día de su estreno en la Sección oficial del mismo festival.

Quizá sólo me acuerde ahora de esta secuencia como una suerte de vago consuelo. Quizá sí estemos cayendo en ese vicio demasiado tentador del artista maldito que critica a aquellos que lo ignoran. Quizá todo esto tenga mucho más que ver con una historia de amor despechado que con una sesuda reflexión. Quizá solo queramos ser Monica Vitti y Antonioni y estar en Cannes curando las penas a base de champaigne y cocaína. Pero no. Nosotros nunca estaremos allí.

Ayer Gabri publicó en su facebook la imagen que bien podría ilustrar esta crónica rabiosa del festival que nunca aceptaría gente como nosotros. Un horizonte de perros románticos sobre la alfombra roja. Éso es Cannes desde esta distancia. Un horizonte de perros.

Autor: Elena
Publicado en: culturas libres

Estos días estoy montando los brutos que rodé la semana pasada. Rodé animales. Quería que los animales resultasen en la pantalla como Marie en Au hasard Balthazar, como la mujer que prepara el pescado y su invitado en Sicilia! o como los pasajeros del tren de la misma película.

Ahora me doy cuenta de la quimera a la que me enfrentaba, que Bresson manejaba con soltura y que Straub y Huillet llevaron al extremo.

Probaré con Antonioni. Sin animales. Sin personas. A partir del minuto 2, segundo 25.

Autor: Carlos
Publicado en: Vídeos que vería hasta el infinito

Fuentes (por orden de aparición):

– Alphaville: Une étrange aventure de Lemmy Caution, Jean-Luc Godard, 1965

– Vivre sa vie, Jean-Luc Godard, 1962

– Amore e rabbia, segmento de L’amore, Jean-Luc Godard, 1969

– Les amants réguliers, Philippe Garrel, 2005

– L’amour fou, Jacques Rivette, 1969

– L’amour c’est comme une cigarette, MonsieurLunatique, http://www.youtube.com/watch?v=2VzV2J5-hEs

– Pierrot le fou, Jean-Luc Godard, 1965

– The passenger, Michelangelo Antonioni, 1975

– Éloge de l’amour, Jean-Luc Godard, 2001

– Jean-Luc Godard à la télé – Anna Karina crying, giuliodavid1, http://www.youtube.com/watch?v=WQZdu4InawA

Y de regalo este artículo en el que nos enteramos de cosas como que la pareja protagonista de L’amour fou de Jacques Rivette está basada en Anna Karina y Godard.

 

Autor: gabriel
Publicado en: expropiaciones
24 ene
12

Blow-Up 3D

Decía ayer Elena que ya no queda nada en las imágenes que hoy reproducimos de forma constante. Pues bien, he visto una noticia en un telediario estadounidense que pone en duda tal afirmación. Según parece, la policía de Nueva York ha conseguido averiguar la causa de un incendio que se produjo durante una fiesta en los dormitorios de una residencia universitaria en Nueva York gracias a las fotos y los vídeos que los estudiantes registraron con sus cámaras esa noche. Los agentes requisaron 25 iPhones, 10 BlackBerrys, 10 cámaras de vídeo y 40 de foto digital que en total almacenaban 40000 imágenes. Para no spoilear, mejor que veáis el vídeo del telediario primero y comprobéis vosotros mismos la causa del incendio y la forma en que la policía la descubrió:

Flipante, ¿no? ¡40000 fotos de un botellón! Si hubo 100 personas, salen a 400 por cabeza. Fotos concebidas para inundar al día siguiente los muros en Facebook de gente que cambiaría a su madre por un analgésico y que se terminaron convirtiendo en pruebas que el departamento de policía de Nueva York utilizó para identificar al responsable del incendio. Eso ha hecho que me acuerde de Blow-Up (M. Antonioni, 1966), sólo que ahí el protagonista lo único que podía hacer era ampliar una fotografía una y otra vez para acercarse a la parte de la imagen donde puede que se hallara un cadáver antes de que el grano, mayor a cada ampliación, devorara todo y le impidiera distinguir cualquier figura.

Aquí la cosa es diferente, más al estilo Brian de Palma, que con Blow-Out (B. de Palma, 1981) hizo una especie de remake 2.0 de la película de Antonioni. En Blow-Out, el protagonista era un sonidista que salía al campo a grabar unos recursos para una película de bajo presupuesto y terminaba registrando involuntariamente un accidente. Sincronizando ese sonido con las fotografías del accidente que encontraba en un periódico, conseguía elaborar una película que le permitía resolver el crimen. Pues bien, digo yo que con 40000 imágenes, la policía podría recrear en 3D y tiempo real todo lo que sucedió aquella noche en los dormitorios de la universidad y, como en los thrillers futuristas, moverse por la representación virtual de la fiesta hasta encontrar al causante del incendio.

Ah, se me olvidaba decir que el vídeo en cuestión es una ficción, una mentira, vaya. Así que igual Elena no andaba tan desencaminada y es verdad que ya no somos capaces de distinguir entre teles y ventanas. Eso sí, me parece que encierra una reflexión lúcida y mordaz sobre la relación del hombre de nuestro tiempo con la imagen (genial el momento stop-motion de la caída del cigarro). Todos grabamos todo lo que pasa a nuestro alrededor. Y eso me lleva a pensar que, con la cantidad de imágenes que cualquier usuario genera hoy en día, quizá la función social del cineasta del S.XXI consista en la reutilización de las mismas y no tanto en generar otras nuevas.

Autor: gabriel
Publicado en:

Anteayer murió Fraga y yo me acordé del incidente de Palomares y el polémico baño en compañía del embajador de Estados Unidos. He repasado las imágenes para ver si de ahí se podía sacar una expropiación y, una vez superado el shock de ver a decenas de periodistas liándose a codazos por retratar a unos señores poco agraciados en ropa de baño, me he fijado en la orografía de la playa y sus alrededores y me ha resultado familiar. Tras unos segundos lo he visto claro, había algo en ese lugar que me recordaba poderosamente a la isla de L’avventura (Michelangelo Antonioni, 1960) en la que Monica Vitti pierde una amiga pero gana un amante. Quien me conoce dirá que a mí todo me remite a L’avventura y a Monica Vitti, y puede que esté en lo cierto. Pero ojalá lo estuviera más porque veo cosas cada día que si os contara a lo que me remiten…

Bueno, a partir del feliz encuentro se me ha ocurrido que si juntaba ambas líneas argumentales podría construir un breve relato de terror y supervivencia en el que Monica Vitti busca a su amiga de forma desesperada pero el destino -o una fuerza oculta que domina la isla al estilo Lost– le lleva siempre a encontrarse con Manuel Fraga Iribarne, lo que termina por provocarle una crisis de ansiedad. O quizá Fraga sólo sea una amenaza menor al lado de Sandro, el novio de su amiga, al que Monica esconde sus lágrimas en el último plano en el que aparece. ¿De qué tiene miedo Monica? ¿De Sandro o de sus sentimientos hacia él? Igual sólo es vanidad y lo que Monica no soporta es que todas las cámaras apunten a Fraga y a ella el único que le haga caso sea un directorzucho con ínfulas como Antonioni. Un tío que se cree especial y va de autor y en sus pelis no pasa nada y la gente se aburre muchísimo y hasta se ríen de él en Cannes.

Al terminar el vídeo me he preocupado: ¿qué falla en mi cabeza para querer encerrar a mi actriz preferida en una isla en la que se topa una y otra vez con ese señor de andares peculiares y transiciones polémicas? ¿Estaré enfermo? Tras reflexionar un poco, he caído en la cuenta de que no era Fraga lo que me interesaba, sino el hecho físico de la muerte. Monica Vitti buscando a su amiga, suplicando porque aún esté viva y encontrándose con la muerte una y otra vez. Bombas atómicas, radiactividad y muerte en un lado. Y Monica en el otro. Una vez más, mis miedos y mis anhelos.

Monica busca y no sé yo si le gusta lo que encuentra.

Influencias conscientes:

“Fraga, con su turismo, trajo las suecas a España y llenó la cabeza del hombre español de la obsesión europea, rubia y patilarga del Ideal. No cabía mayor aperturismo.”
Extracto del post ‘La muerte de Fraga’ escrito por Hughes en su blog ‘Los objetos impares’: losobjetosimpares.blogspot.com/2012/01/la-muerte-de-fraga-conprivilegiado.html

Vídeoclip de las canciones ‘Marie’ y ‘Más allá’ de Remate realizado por Enrique Piñuel (Playtime Audiovisuales): dailymotion.com/video/xjll40_remate-marie-mas-alla_music

Imágenes:
L’avventura, Michelangelo Antonioni, 1960, YouTube
La bomba de Palomares – Fraga bañándose, 1966, isabelmoratal, YouTube
La imagen de tu vida – La bomba de Palomares, 1966, ManuTVX, YouTube

Música:
‘Marie’, Remate, ‘Superluv (Por lo que tiene de romántico)’, 2011
Enlace a Spotify: open.spotify.com/album/6H0JXh9lOBwYJmn8t1BS7p

Autor: gabriel
Publicado en:
18 ago
11

Tournage #04

Journée 12. Quatrième espace à inventorier: espace publique (qui comprend un école, un cour sportif et un jardin). La dernière journée de tournage a été la plus dure de toutes, et pas nécessairement pour tout ce qu’on a bossé mais parce que la sensation qu’on cherchait d’immersion absolue dans l’espace, nous avait surpassé.
Le samedi à 05h 20 minutes on était tous au cour de sport qui est à côté de la maison et qui s’utilise aussi comme cour de recréation. María port la Canon 550D, Marcelo la 500 D et Elena la Flip et la S90. Jorge s’est plongé profondément dans le son et Gabriel et Carlos ont continué avec son truc: le making of.
On a commencé très fort, l’aube est un moment qui favorise l’imagination et aussi les envies kitsch comme les contrejour, les lampadaires jaunâtres, etc. Alors certains ont pris ce chemin pour une journée qui se présentait dure (après 4 journées trainent dans la même zone les idées géniales commencent à se confondre avec les évidences). Chacun a commencé son ronronnement par l’espace et on a commencé à se fatiguer un peut trop vit. Environs 9 heures on était déjà Carlos, María, Gabriel, Marcelo et Elena allongés sur un des blocs de ciment en train de discuter sur le film qu’on avait regardé la journée précédente (The Tree of Life de Terrence Malick) Jorge a continué avec son truc. Je crois que nous admirons tous la capacité qu’il a pour l’abstraction.
Plus la journée avançait plus on était conscients que le paissage détermine tout. Sans le vouloir nous nous sommes retrouvés à faire imitations des plans d’Antonioni (architecture oblige), des cadrages impossibles entre des bâtiments, des nuages et des grilles. Jorge, qui continuait avec ses affaires, a découvert au jardin infantile son orchestre symphonique, et avec Marcelo (le seule membre avec des connaissance musicales) a crée une symphonie de toboggans, ponts et balançoires en fa mineur. María, en même temps, a voulu devenir une sorte de Peeping Tom en émoulant À David Hemmings en Blow Up en se cachant entre les arbustes de la zone en tournant aux voisins qui se promenaient avec leurs chiens, malgré il était évidant qu’ils s’en apercevaient qu’elle était là. Tandis, Elena faisait des recherches sur les sports qui se pratiquaient à la cours de récréation. Voi ci cette pièce comme échantillon:

Il faut l’avouer: à la quatrième journée de tournage nos forces et nos idées étaient sérieusement affaiblies. Alors, on a décidé d’abandonner avant que prévue la zone. En arrivant à la maison on a commencé, comme d’habitude, une longue discussion sur la portée du projet, ses conséquences et la façon dont on allait canaliser tout le matériel crée (malgré ceci on le laisserai pour un ultérieur post). Heureusement tout a fini par gintonics partagés avec les membres de Laps, qui est l’association responsable qu’on soit ici. Un vrai plaisir. Aujourd’hui on a quitté la maison. Il semble faux qu’on puisse s’approprier d’un espace juste en 10 jours. Il semble faux que cette maison n’ait été qu’une résidence secondaire.

Autor: Elena
Publicado en: frblog
8 ago
11

Rodaje #04

Día 12. Cuarto espacio a inventariar: espacio público (que recoge un colegio, unas canchas deportivas y un parque). El último día de rodaje fue el más duro de todos, y no necesariamente por lo que trabajamos sino porque la sensación que buscábamos de inmersión absoluta en el espacio nos estaba superando.

El sábado a las 05h20 ya estábamos todos en el campo de deportes que hay junto a la casa y que hace las veces de patio del colegio. María llevaba la Canon 550D, Marcelo la 500D y Elena la Flip y la S90. Jorge se sumergió profundamente en el sonido y Gabriel y Carlos siguieron con lo suyo: El making of.

Empezamos con bastante energía, el amanecer es una hora que favorece la imaginación y también las apetecencias horteras como los contraluces, las farolas amarillentas, etc. Así que algunos empezaron por ese camino una jornada que se adivinaba jodida (después de 4 días dando vueltas a la misma zona las ideas geniales empiezan a confundirse con las obviedades). Cada uno emprendió su ronroneo por el lugar y empezamos a cansarnos demasiado pronto. Sobre las 09h ya estábamos Carlos, María, Gabriel, Marcelo y Elena tirados en uno de los bloques de cemento comentando la peli del día anterior (The tree of life de Terrence Malick, para más señas). Jorge siguió con lo suyo. Creo que todos nos admiramos de la capacidad que tiene para la abstracción.

A medida que avanzaba la jornada fuimos siendo conscientes de que el paisaje lo condiciona todo. Sin preverlo nos encontramos haciendo imitaciones de planos de Antonioni (arquitectura obliga), encuadres imposibles entre edificios, nubes y verjas. Jorge, entretanto, seguía a lo suyo. Descubrió en el parque infantil su orquesta sinfónica, y con Marcelo (único miembro con conocimientos musicales) creo una sinfonía de tobogánes, puentes y columpios en Fa menor. María sin embargo se propuso convertirse en una suerte de Peeping Tom intentando emular a David Hemmings en Blow-up escondiéndose entre los arbustos de la zona y grabando a los vecinos que paseaban sus perros, aunque era obvio que la gente la veía. Elena, entre tanto, investigaba los deportes que se practicaban en el parque, y como muestra, esta pieza:

Lo confesamos, en la cuarta jornada de rodaje nuestras fuerzas y nuestras ideas estaban seriamente debilitadas. Así que decidimos abandonar antes de lo previsto la zona. Al llegar a casa se inició, como de costumbre, una larga discusión sobre el alcance del proyecto, sus consecuencias y la manera como íbamos a canalizar todo el material creado (aunque esto lo dejaremos para otros post). Afortunadamente todo terminó en gintonics con los miembros de Laps, que es la asociación responsable de que estemos aquí. Un auténtico placer. Hoy abandonamos la casa. Parece mentira que uno pueda apropiarse de un espacio en tan sólo 10 días. Parece mentira que esta casa sólo haya sido una residencia secundaria.

Autor: lacasinegra
Publicado en: pas à Genève

La conquista de lo inútil, ese diario onírico en el que Werner Herzog relata la gestación de Fitzcarraldo, me acompaña últimamente en mis traslados en metro por Madrid. Hay ciertos estímulos que agudizan el efecto que te causan por una simple cuestión de momento, y no creo que pudiera haber encontrado uno más adecuado para leer este libro que el actual. No entraré en detalles pornográficos al respecto, sólo diré que yo también siento que libro una batalla en la que estoy condenado a la derrota, pero por orgullo y, sobre todo, ideología, no puedo darme por vencido. No te rindes, pero sabes que los demás ven en ti un cadáver ambulante aferrado a una idea alucinada. Y te sientes solo. Tan solo como decía sentirse Robert Bresson en esta entrevista que habré visto mil veces y en la que es vilipendidado por una pareja de periodistas -o críticos- franceses que lo acusan de no conectar con el público y capar la expresividad de los actores con los que trabaja. No jodáis a Bresson. Dejadlo ser. Hoy he vuelto a ver la entrevista, y he vuelto a sufrir por Bresson, por su forma ingenua y nerviosa de intentar justificar por qué rueda como rueda. Sufro y siento un deseo irreprimible de pegarle una patada en la espinilla a la entrevistadora y salir corriendo, y fantaseo con encontrármela por la calle en el punto en que se cruzan ese París de los 60 y el Madrid actual.

El caso es que me he puesto nostálgico y he ido buscando en YouTube a todos esos directores que me transmiten un amor incondicional por el cine, pero también sufrimiento. Así he llegado a una de mis secuencias preferidas de la filmografía de Antonioni. Es ésta de The passenger. Para mí es una declaración de principios de Antonioni como cineasta, él es el que conduce a toda velocidad por la carretera y todo lo que deja atrás son frustraciones que sólo puede superar al fijarse nuevas y estimulantes empresas condenadas al fracaso. “¿De qué huyes?” “De todo lo que dejo atrás.” Pero al mismo tiempo todo lo que dejas atrás genera en ti la energía indispensable para no quedarte quieto. Eso es lo que nunca puedes permitirte, porque significaría la muerte. Recuerdo esas máquinas recreativas a las que jugaba cuando era niño. Conducías un bólido rojo acompañado por una rubia exuberante que ejercía de copiloto y tenías que llegar a la meta antes de que se acabara el tiempo. Si salvabas los obstáculos que te encontrabas por el camino, conseguías segundos extras. Como afirma aquí Fellini, lo que le proporciona la fuerza necesaria para llevar a cabo su cine de manera sincera y desprovista de ego son las dificultades mismas. Las que surgen y las que te generan todos los que dudan y te hacen dudar.

Pero la duda te hace confrontarte contigo mismo, con tus miserias y miedos; y de esa purga emocional puedes salir desprovisto de vanidad, más fuerte, mejor cineasta. Así llego hasta Bergman, y aunque no es santo de mi devoción, me parece un hombre sensato, y como además habla de Antonioni, siento mayor interés por lo que dice. Después de ver su entrevista, pienso en que tal vez todos tengamos algo que contar y, como dice Herzog, el cine sea el medio por el que algunos de nosotros trazaremos una crónica íntima de la derrota de los sueños. Pienso también en ser un poco “clumsy” (chapucero), en que hacia esa acepción se ha pervertido el concepto de amateurismo. Y pienso que adoro el término amateur y odio el concepto hobby y lo que representa. Por un momento pienso en lacasinegra y mi estómago ruge. Puede que hoy haya entendido que no hay nada romántico en conquistar lo inútil. O puede que, simplemente, no esté de humor. Eso sí, después de esta ronda por YouTube, me siento menos solo.

Autor: gabriel
Publicado en:
  • categorías
  • info@lacasinegra.com
  • Licencia Creative CommonsTodas las obras están bajo una licencia Creative Commons.
  • investigación

  • prácticas