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Seguimos con la segunda muestra de piezas, piezas es la nomenclatura que utilizamos en el taller para denominar cada una de las Donosti imaginadas, cada una de esas partes forman una especie de collage, con historias e impresiones de todo tipo, con clips que se repiten, se remezclan y se reutilizan, dando a cada uno de ellos una vida y una nueva lectura.

BIENVENIDO AL LUGAR DE SUS SUEÑOS

Han, bazan (érase una vez).

Calor. Era un día de verano.

Empieza la búsqueda, ¿quién o qué?

Ahora, siga el camino de baldosas amarillas.

El pavo lo sabe.

Continúe al paso.

Sí, está usted en San Sebastián, vayamos al canal historia para situarnos.

Un lugar dónde la modernidad se entremezcla.

Y los roles se intercambian.

Vale más ir a Donosti que no ir.

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

El viernes clausuramos oficialmente el taller La ciudad imaginaria en las oficinas de Tabakalera. Tras dos semanas de convivencia y con la extraña sensación que sigue a esos intensos encuentros de verano, hicimos las maletas y abandonamos la ciudad imaginaria que nos habitó durante dos semanas. Ésa que nos habitó y no aquélla en la que vivimos.

El reto que planteábamos como punto de partida para este proyecto era responder a la siguiente pregunta: ¿se puede filmar lo imaginario? La respuesta debía enviarse en forma de piezas audiovisuales al final del taller. A lo largo de esta semana iremos publicando varias piezas-respuestas que dibujan un retrato de lo más heterogéneo de una Donosti imaginaria. Muchos de los participantes optaron por la vía gamberra (no podemos decir que no lo provocáramos cuando empezamos la sesión teórica mostrando los trabajos de Juan Sebastián Bollaín y de María Cañas), sin embargo también hubo lugar para la fantasía y para alguna pincelada de nostalgia.

Todas las piezas son fruto del montaje de un banco de imágenes común, que fuimos creando entre todos a lo largo de una primera semana de rodaje. Todos los planos que lo componen son anónimos y han podido ser usados por cualquiera de los participantes del taller, y ahora también, por cualquier persona que esté aún interesada. En esta web podrán encontrar todos los brutos que se rodaron y que se comparten ahora bajo licencia creative commons, a la espera de que más gente se una a esta empresa delirante. Muchos de los participantes utilizaron para la realización de estos trabajos el editor de youtube, de fácil acceso y manejo, ésta puede ser también su primera vez. No lo dude y háganos llegar su propia versión de la ciudad imaginaria.

Piezas de La ciudad imaginaria

Tiro al pichón

Memory

Acapulco

Simulacro

Pavo Cani

Zombies

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

El viernes concluimos la primera parte del taller La ciudad imaginaria, la parte en la que mirábamos la ciudad, intentando alejarnos de cualquier prejuicio o imagen preconcebida. Intentando sumergirnos en lo que veíamos, más que proyectar aquello que queríamos ver.

El jueves estuvimos en una zona industrial y fronteriza de Donosti, una zona en la que, como algunos de los participantes subrayaron, no se va si no es por una razón en concreto. Pasajes es una zona llena de naves industriales, atravesada por las vías de un tren de cercanías llamado Topo que une Guipúzcoa con Francia y coronada por un puerto desde el que se pueden ver las riberas de 3 pueblos diferentes y un enorme cuartel de la guardia civil. Esta zona en la que descubrimos atracciones de feria semidesmontadas, puestos de churros aún en funcionamiento y una calle surcada por bloques de hormigón, es limítrofe con la ciudad de San Sebastián. Hace unos años, barrio obrero y escenario de secuencias muy duras durante los años con la llegada de la heroína, según nos contaban algunos de los que nos acompañaron aquella tarde, reflejando entonces el paisaje de un país postindustrial, pre-apocalíptico.

El viernes cumplimos nuestro último día de rodaje separándonos en dos grupos por “lo viejo” de una ciudad delimitada por una frontera histórica llamada “la brecha”, que recuerda el saqueo incendiario de los ingleses en 1813 y a partir de la cual se expandió la ciudad que vemos hoy. En esta zona visitamos una plaza abarrotada, típicas calles de pintxos, una decena de heladerías y un monte con una suerte de corcovado vasco. Como última dinámica, decidimos intervenir de manera directa con los donostiarras dispuestos a participar en nuestra labor de re(de) construcción de la ciudad. Algunos de estos testimonios son inenarrables, así que no tenéis más que acudir a la web del proyecto donde están todos los brutos de estos días alojados. Lo que suceda a partir de ahora en la semana que iniciamos mañana de montaje (o de reconstrucción, según se mire) es imprevisible. Por ahora, lo que sí podemos garantizar son ganas, muchas ganas de empezar a ver las distintas caras de esta Donosti imaginaria.

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

Ayer, segundo día de rodaje. El parque de Cristina Enea y las obras del edificio de Tabakalera. En el parque pudimos ver niños, adolescentes jugando en red, taichí, kapoera y pavos reales. Nos contaron algunos participantes que Cristina Enea es uno de los parques poco conocidos de Donosti aunque ayer estaba bastante transitado. Alguien incluso se aventuró a decir que era un poco como Brasil. Otra evidencia más de que la ciudad es un campo extremadamente fértil para la imaginación y las analogías imposibles.

En el segundo tramo de la tarde, hicimos una exploración en los rincones más profundos de Tabakalera guiados por una de las arquitectas que está haciendo el seguimiento de las obras y por el equipo de La aventura del saber (sí, ese mítico programa de la 2 que se emite por las mañanas). Una estructura original cuidadosamente mantenida, una fachada que se sostiene, dios sabe como, y un edifico sin techo, es lo que se descubre a día de hoy en las entrañas de Tabakalera. Además, un suelo embarrado y muchas humedades. Eco. Con el agua hasta las rodillas y el ruido permanente de las obras nos pusimos a grabar. Sobre las 20 se acabó la jornada, el silencio se impuso de repente y todo nos pareció, más que nunca, el escenario de una película postapocalíptica.

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

Ayer por fin tuvimos el primer día de rodaje de La ciudad imaginaria en el barrio de Egia en el que se encuentra situado el antiguo edificio de Tabakalera, ahora en construcción, y las oficinas provisionales que nos sirven como cuartel central.

Marcamos las fronteras entre el cementerio y un antiguo centro oncológico, hoy clausurado, y susceptible de emitir radiaciones contaminantes según la leyenda urbana. Cada uno de los participantes salió armado con su cámara (las hubo de todas las clases: cámaras de teléfonos móviles, de foto y de vídeos) y así nos perdimos hasta que cayó la tarde.

Ninguno sabemos todavía lo que dio de sí el primer día de rodaje- expedición. Yo sólo pude cazar a un chico que grababa gallinas en una de las huertas clandestinas del barrio, y a una pareja de arquitectas coordinadas que grababan en perspectivas simétricas. Yo me encontré con una curiosa pareja que se refugiaba en uno de los bancos que jalonan el patio del antiguo oncológico. El chico me confesó que había venido a buscar un parque en el que jugaba hace años y que ahora ya no estaba. Empiezo a pensar seriamente que en esta ciudad los espacios, por una extraña acción de la memoria, tras unos años, desaparecen.

Autor: lacasinegra
Publicado en: La ciudad imaginaria

Ayer por fin llegamos a Donosti. Primer día de taller, primera sesión con los participantes en Tabakalera.

Como todas las primeras veces, hubo nervios, carraspeos y manos frías. Primeros 10 minutos de incertidumbre hasta que empezamos a hablar. Entre los participantes, un grupo heterogéneo, hijos cada uno de un padre y de un barrio diferentes. Los hay (muy) profesionales, orgullosos amateurs, antropólogos, arquitectos… En fin, apasionados varios. Y créanos, no hay nada que más nos motive, que un grupo de trabajo indefinible, ilimitado y con muchas ganas.

En esa primera vez de la Ciudad Imaginaria, pudimos aprender muchísimo sobre mitos y mitología donostiarra, sobre música punk de los ochenta, bertsolaris, barrios comidos por las ciudades o ciudades que se comen a los barrios, hipódromos, y hasta de lagartijas ancestrales y autóctonas.

Hablamos sobre imaginarios urbanos, sobre identidade(es) nacional(es) y sobre poéticas absolutamente locas que  se generan en la ciudad o en la memoria de los ciudadanos. Vimos películas de Juan Sebantián Bollaín, María Cañas, Alain Resnais, Chris Marker, palabras de Cortázar o vídeos de Nicolas Provost. Ésta fue nuestra humilde aportación. Discutimos sobre todo esto y, afortunadamente, no llegamos a ninguna conclusión. A caso una, que la ciudad imaginaria aún está por construir.

 

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

Hace unos días volví a San Sebastián donde había estado solamente una vez hace unos 16 o 17 años. De aquella visita, sólo recordaba un museo de cera, un escenario de tumbas, autómatas que  simulaban ser fantasmas ensabanados y miedo, mucho miedo. La muerte, los autómatas y la cera, me di cuenta al volver, sólo eran fruto de una memoria despistada o caprichosa. Estaba claro, la ciudad que yo había imaginado no era real, sin embargo el miedo (y esto puedo demostrarlo) sí.

Este choque brutal con la realidad sucedió después de que sentáramos las bases de un proyecto que titulamos, cosas de la vida, la ciudad imaginaria. Digamos que en todos nosotros existía ya esa resistencia un poco infantil y quizá también un poco idiota, a aceptar la realidad tal y como se presenta ante nuestros ojos (si es que a caso, esa realidad existiera). Así que, si como demuestra esta anécdota de diván, la memoria puede ser tan ficticia y tan DIY, ¿por qué las ciudades no? De esta manera nos empezamos a plantear un proyecto sobre cartografías imaginarias, sobre cómo filmar una mitología ciudadana realizada a partir de imágenes directas, sobre cómo malversar una memoria de lo que nunca vivimos o una previsión sobre lo que no viviremos jamás.

¿Se puede filmar lo imaginario? Esta es la pregunta que lanzamos a modo de desafío para todos aquéllos que quieran instalarse con nosotros en San Sebastián. Quizá alguno de vosotros encuentre ese museo de cera, donde otros solo verán un viejo parque de atracciones mirando el mar.

***

El taller “La ciudad imaginaria” se realizará del 8 de julio al 19 de Julio en las oficinas de Tabakalera, Duque de Mandas, 32, Torre Atotxa.

El desafío al que se enfrentarán los participantes será el de construir un retrato-autorretrato de Donosti a partir de imágenes directas grabadas con sus equipos (teléfonos móviles, cámaras de fotos, etcétera).

El objetivo principal de este trabajo colectivo es reflexionar sobre las posibilidades del montaje, de la reescritura de imágenes y de la construcción de identidades a partir de la mirada del propio ciudadano sobre su entorno, sobre la memoria, sobre el presente y sobre el futuro imaginario de la ciudad.

Esta cartografía pretende reivindicar el poder del discurso mítico. ¿Dónde se encuentran los límites entre aquello que proyectamos y aquello que queremos ver? ¿Se puede configurar el mito a partir de imágenes tomadas directamente de la realidad? ¿Puede una imagen documental servir como material para una ficción poética, alocada o directamente salvaje?

Durante las dos semanas combinaremos proyecciones y reflexión sobre el tema con sesiones prácticas.

Primera semana: Obtención de un banco de imágenes.

Los participantes irán creando con las cámaras de sus móviles un banco de imágenes que retrate espacios, personas y sonidos de la ciudad.

Segunda semana: Creación de mitologías audiovisuales.

Mediante el trabajo de montaje y reflexión sobre esas imágenes obtenidas, los participantes crearán una mitología propia de su entorno más cercano.

Autor: Elena
Publicado en: La ciudad imaginaria
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