Festival CC MAD
El Festival CC MAD nos ha aclarado algunas dudas sobre el post que publicamos el pasado 4 de enero, así que pasamos a corregir algunos detalles. Corrección 11 de enero de 2012.
Acaban de abrir la convocatoria CC MAD, festival de cine en Creative Commons de Madrid. Una convocatoria abierta hasta el 18 de enero para cortos olvidados que no encontraron difusión en su momento. Para participar tienes que licenciar la obra con alguna de las licencias de Creative Commons.
La pega es que limitan su tiempo y su espacio a 15 minutos y a realizadores afincados en Madrid (supongo que esto sirve para limitar una gran afluencia de obras).
Este festival está basado en BccN Creative Commons Film Festival, Festival de cine BAJO LICENCIA CC BY-NC-SA 3.0 (Atribución / No Comercial / Compartir Igual), y bajo la premisa COPIA ESTE FESTIVAL. Esto significa que el propio festival se puede descargar copiar, remezclar, distribuir y proyectar de manera gratuita en cualquier lugar del mundo.
Para fomentar que otras organizaciones puedan “copiar” el festival, el equipo de BccN facilitará el contenido, la selección de películas en alta resolución, subtítulos, videoconferencias, las condiciones técnicas, contactos con los directores que lo autoricen, imagen del festival, poster, spot…etc.
Buscamos asociaciones/grupos que quieran COPIAR ESTE FESTIVAL, siempre y cuando sea para usos no comerciales.
Si estás interesado en copiar el festival en tu ciudad, léete las bases y contacta en info@bccn.cc.
Además se crearán secciones que hablarán de los cambios profundos que se producirán en el mundo del cine, como la mesa redonda #redada o una Master Class con temas como: Licencias Creative Commons en el cine, dónde encontrar recursos para creación de obras, dónde y cómo conseguir financiación, cómo hacer una buena distribución online. Entrada libre con inscripción hasta cubrir aforo: info@bccn.cc.
Hay otros mundos en los que no necesitas que una plataforma te de un premio para que la obra sea conocida, el mundo del diseño pionero en el intercambio de ideas en redes sociales, ya ha encontrado medios para difundir las obras sin que tenga ser renombrado por una institución. Es más son las redes sociales las que marcan su desarrollo y transmisión, mientras las instituciones y la crítica simplemente se hacen eco de estos movimientos.
Hace poco también conocíamos la existencia de la convocatoria “Political Remix Vídeo”, que da cabida a muchas de las exigencias que nos planteamos desde lacasinegra a la hora de poder presentarnos a un festival. Estas dos convocatorias resultan esperanzadoras, ya que empiezan a entender el marco de los nuevos tiempos.
Hace unas semanas reflexionaba aquí sobre la adecuación de cada pieza audiovisual a unas condiciones de proyección concretas. Para eso ponía como ejemplo el vídeo que realizamos para Piovra de una performance del percusionista Seijiro Murayama en utopic_US y terminaba el post invitando a quien le apeteciera a venir a casa y verlo proyectado en la pared de mi salón con un sonido mejor que el de los altavoces de un portátil. Pues bien, tengo una propuesta más atractiva: hoy Piovra organiza en MediaLab Prado un evento para clausurar Los Martes Experimentales de 2011 y ahí se proyectará nuestro vídeo. Ahora, los que aún no lo habéis visto ya no tenéis excusa porque sois incapaces “de mantener la atención delante del portátil durante casi 20 minutos en un solo estímulo” o porque prefiráis “esperar la ocasión de verlo proyectado en una pantalla de más de 15 pulgadas”. Pero, ¿qué hay de los que ya lo han visto en su ordenador aunque sólo sean unos cuantos?
Ésta es otra duda que me surgió desde que tuve conocimiento de la organización del evento. ¿Hasta qué punto tiene interés proyectar un vídeo que está al alcance de todo el mundo de forma gratuita desde hace un mes en internet, en un lugar físico al que hay que desplazarse? Después de darle muchas vueltas, he llegado a la conclusión de que ya no son sólo las condiciones técnicas de proyección (que también porque se va a ver con una calidad que YouTube y Vimeo directamente no soportan) sino el acto social en sí. Tener la posibilidad de compartir tus impresiones con el resto de la gente de la sala en cuanto termine la proyección puede acercar mucho la experiencia a la del concierto que tuvo lugar el pasado 9 de junio (y más en el vídeo de una performance musical tan inmersiva como la que ofrecieron aquel día Seijiro Murayama y el resto de músicos y bailarines).
Algunos pensaréis: “¿Nos estás intentando vender la moto de la realidad virtual a partir de un vídeo convencional en la época del 3D y el cine interactivo? ¿Te crees que estamos a principios del S.XX?” No, no me he vuelto loco, pero opino que hay formas de trasladar una experiencia más allá de que su reproducción técnica busque ser idéntica al elemento original. Para empezar la puesta en escena nos permitirá revivir el concierto con una cercanía a los músicos y un grado de detalle en la ejecución instrumental que ningún espectador pudo tener. De hecho, el mismo Murayama nos confesó que nunca lo habían grabado tan de cerca. Así que este vídeo, más que la experiencia del público, intenta transmitir la de los dos operadores de cámara que aquel día vivieron el concierto tan intensamente como si fueran dos componentes más de la formación musical. Ojalá las imágenes tengan remanencia y guarden alguna de las emociones que sentimos aquel día.
Eso sí, hemos intentado ser lo más respetuosos posible con la particular estructura del concierto (a pesar de comprimir el tiempo a poco más de un tercio de su duración real). Al ser un concierto basado en la improvisación y la interacción, no había canciones propiamente dichas sino una línea de tiempo que determinaba una estructura básica previa que luego los músicos matizaron con los estímulos e imprevistos del directo. Por eso, a la hora de editar el vídeo, no queríamos hacer un resumen con los mejores momentos del concierto que pervirtiera el espíritu del mismo; ni reescribir la partitura que los músicos habían creado con su improvisación a base de juntar planos de aquí y de allá. Para nosotros -que no somos expertos en música conceptual- era básico respetar la relación temporal de esta sucesión de sonidos que no creaban ninguna melodía. Pero claro, no podíamos permitirnos hacer un vídeo de 50 minutos. Tampoco poner un extracto del concierto en tiempo real era una solución para nosotros. Si hacíamos eso, impedíamos al espectador tener una percepción global del mismo. Al final, llegamos a una conclusión sencilla y poco invasiva que esperamos os guste cuando veáis el vídeo. Ya sea hoy en MediaLab, en un portátil o proyectado en la pared de una casa.
18h30. MediaLab Prado. Plaza de las Letras, C/ Alameda, 15 · Madrid
El pasado 9 de junio, el percusionista Seijiro Murayama ofreció un concierto en Utopic_US. Lo acompañaron otros tres músicos y un cuerpo de danza. El evento lo organizó Piovra. Nosotros hicimos este vídeo con la colaboración de Rafa Alberola Rubio. Piovra lo publicó en su web hace un par de días. Nosotros, hoy en nuestro blog. Pero éste no es un vídeo para internet.
Es un vídeo para ver en una pantalla grande. No porque sea tan bueno que internet le resulte indigno, la red está llena de piezas audiovisuales que me fascinan (desgraciadamente no puedo decir lo mismo de la mayoría de salas de cine). Lo que pasa con este vídeo es que dura casi 20 minutos. Además tiene una narrativa exigente con el espectador. Requiere un grado de atención más fácil de conseguir en una sala oscura donde el único estímulo sea una imagen definida y un sonido envolvente. Así que entiendo que haya gente a la que no le seduzca verlo en un monitor de 15 pulgadas y con unos altavoces deficientes. Por eso, os invito a que le echéis una ojeada y, si os apetece, vengáis a casa y lo proyectemos como toca.
Nostalgia del 1.0
Ayer se celebró en Barcelona la gala de los oXcars, un alegato contra las industrias culturales, una celebración del trabajo colaborativo, de la política de compartirlo todo, la aplicación de un nuevo orden colectivo en la cultura al margen de los poderes establecidos. Internet nació y creció con la palabra libertad inscrita en la percepción colectiva que tenemos de ella, y precisamente esa idea de la Web como punto de partida de nuevas propuestas, provocó que se revitalizaran conceptos como el procomún o se generaran nuevos términos como ése que tanto usamos que es el de prosumidor. En definitiva, evolucionamos a la red social, a la web 2.0, dónde los contenidos los generan los usuarios, una creación colectiva multitudinaria.
Esta semana, @jldevicente mostraba su preocupación por la proliferación de conceptos marketinianos incluso en inciativas no mercantilistas. De alguna forma parece que la Web 2.0 es el caldo de cultivo perfecto para la venta, y esa ideología está calando incluso en los que se mantienen al margen de la industria, tratando sus proyectos open source, sus colaboraciones, sus revoluciones, como productos que necesitan de una campaña de Marketing que aproveche la red social para llegar a la mayor cantidad de gente posible. Entiendo su preocupación y la comparto, incluso teniendo en cuenta que a veces, yo mismo, he caído en esa trampa.
Al mismo tiempo @conRubalcaba, el flamante candidato del PSOE a la presidencia, proponía a sus seguidores un juego. Este juego consistía en que cada vez que compartieran materiales de la campaña en las redes sociales, recibirían puntos, y esos puntos serían canjeables por productos de merchandising de la campaña electoral. Supongo que @jldevicente se refería a algo así, la conversión de la política en mercancía. Tú me apoyas, yo te regalo cosas. Puro caciquismo.
Por otro lado recuerdo que hace un tiempo @skotperez se quejaba de la transformación de del.icio.us (herramienta para coleccionar enlaces) hacía un modelo 2.0, más social. He intentado buscar el twitt original pero no lo he encontrado, pero creo que decía algo así:
Con los cambios en del.icio.us han acabado con el único oasis no social de la web, el único sitio dónde podías refugiarte de los demás, el último sitio 1.0
del.icio.us fue una de esas iniciativas que se mantuvieron tras la explosión de la burbuja en la web. Era un concepto simple, donde la funcionalidad se limitaba a ser un mero almacén de enlaces. Hace unos meses, Yahoo, la empresa propietaria, decidió deshacerse de ella y los nuevos gestores decidieron darle un aire nuevo.
Si echamos la vista atrás para ver qué era aquello del 1.0, nos encontramos con iniciativas como Terra o el propio Yahoo, el concepto de portal de Internet, donde las grandes corporaciones creaban y gestionaban el contenido. El usuario no intervenía y, obviamente, aquello se desmoronó tan rápido como se había construido. Entretanto, por debajo, crecían comunidades, versiones rústicas de la actual red social. Recuerdo Geocities (dónde la gente podía albergar sus webs creando una especie de ciudad dónde cada web representaba un edificio) o el IRC (donde yo pasé horas jugando a juegos como “cinéfilos” junto a miles de personas). Eran propuestas enfocadas a las personas, y que empezaban a mostrar que Internet crecía para compartir, pero manteniendo la privacidad. No eran sistemas que te expusieran, eran sistemas para compartir bajo identidades falsas (nicknames) dónde compartías algo, pero no todo.
Otra de las modas que surgió en aquella época fue el de las Camgirls, chicas de todo el mundo que decidieron poner webcams en su casa para que todo el mundo pudiese seguir su día a día. Desde cómo comían hasta cómo se desnudaban. Me acordé de esta moda a raíz de el artículo She was a Camera en Rhizome, donde hablaban con una de las iniciadoras del movimiento, Ana Voog, que creó lo que ella denominó “La primera cámara de internet sobre arte y vida las 24 horas del día, 7 días a la semana”.
La industria vio las posibilidades, primero a partir de iniciativas de apasionados informáticos (Napster, Facebook, MySpace o el propio Del.icio.us) y más tarde creando sus propias herramientas (Google +, MSN). Sabían que gestionar los gustos de las personas les reportaría grandes beneficios, y no sólo ellos, lo sabíamos todos, sabíamos que de esta manera podríamos llegar con nuestro mensaje a más y más gente. Así que nos volcamos.
Da la sensación de que en la vorágine de la web 2.0 nos olvidamos de que estábamos siendo retratados, rastreados, analizados, para después ofrecernos servicios o productos. Y yo creo que ese “oasis” al que se refería @skotperez es ese lugar, que se quedó a medio camino entre lo 1.0 y lo 2.0 dónde aún podíamos elegir qué mostrar, podíamos no retratarnos a nosotros mismos, sino a nuestros alter egos cibernéticos. Ahora Facebook almacena toda nuestra información personal, Apple acaba de lanzar iCloud, una gran base de datos dónde almacena todos nuestros datos personales, contactos, fotografías y vídeos con la excusa de que podamos tenerlo disponible en cualquier lugar, Google ha lanzado su red social, Google+, que no permite la utilización de alias como nombres de usuario, e incluso su sistema nos ofrece anuncios dependiendo de nuestros gustos.
Antes podíamos elegir, ahora cada vez menos y, por eso, las Camgirls, cuando se popularizó la web 2.0, las cámaras en móviles o integradas en los portátiles, dejaron de ser Camgirls, y lo que durante un tiempo fue una opción de vida, dejó de serlo porque parecía que ya, sin hacer ningún esfuerzo, su vida estaba siendo mostrada en Internet, las 24 horas del día, 7 días a la semana.
Apagué mi cámara para bien en 2003 y cuando apareció Flickr, en 2004, mis archivos de Camgirl fue lo primero que pensé en colgar. No había otra manera de compartirlos, pero esta, para mí, no iba a funcionar.
Tarde de YouTube
Lisandro Alonso ya no quiere hacer cine. Ahora cultiva maíz y girasoles. Albert Serra pretende que el Estado pague sus películas y dice que los actores con los que trabaja son muy buenos pero tan tontos que no se acuerdan de nada de una película para otra.
A Gadafi lo apresaron malherido los insurgentes libios a las afueras de Sirte, lo vimos en una grabación de móvil; otra nos mostraba, instantes después, su cuerpo ya sin vida. Murió en la elipsis. La ONU se pregunta como fue y yo tengo un par de hipótesis.
Simoncelli dejó un mensaje en vídeo para sus seguidores pocas horas antes de que Carlos viera en la web de Televisión española como su amigo Rossi -de Simoncelli, no de Carlos- lo atropellaba mortalmente. Después Marca mostró a los camilleros que lo evacuaban recogiendo su cuerpo aún con vida del suelo, se les había caído.
Perig me contó de camino a Barcelona que China se estremeció con las imágenes del atropello de una niña. En realidad, lo que estremeció a China fue ver como varias peatones se cruzaron con el cuerpo y pasaron de largo. Eso se llama negación de auxilio y en muchos países es un delito. En China aún no. En China, YouTube está censurado.
En YouTube vi una pelea entre Bruce Lee y Chuck Norris. Ganó Bruce Lee y no entiendo porqué salían insertos de un gato. Imagino que al montador le debió parecer gracioso. Sólo al montador.
En YouTube hay una entrevista a Bresson en la que admite sentirse solo y un thriller protagonizado por una gacela, un león y un cocodrilo. Boyero critica Los pasos dobles de Isaki Lacuesta y yo pienso que simplemente ya no entiende nada. No, eso no es del todo preciso. Lo que pienso es que su tiempo ya pasó. En YouTube, Javier Rebollo y Oliver Laxe dicen declinar. Declinaaaaaaaaar.
También hay una secuencia de una película india en la que un tipo es perseguido por policías a caballo, pie y jeep. Él también va a caballo y en un momento algo surrealista, ambos se deslizan bajo un camión y huyen. Un usuario la considera la mejor secuencia de acción de la Historia del cine. Otro, la peor. En India tienen su propio Terminator. También sus propios Rambo y Superman. El Terminator, el Superman y el Rambo indios me parecen más desacomplejados y divertidos que los originales. ¿Significa eso que soy posmoderno? No me gustaría descubrirme posmoderno.
Creo que no conozco a nadie que le guste Super 8 y que José Coronado no está tan borracho al principio de No habrá paz para los malvados como Urbizu y él pretenden hacernos creer. Los que ya se la han bajado dicen que El capitán Trueno es un bodrio. ¿Peor que Conan?, me pregunto. ¿Sí? Yo quiero verla.
La hija de Andreas Baader, sí el Baader de Baader-Meinhof -el de la RAF-, dice que su padre era un hombre violento. Sartre que un necio. Creo que en Brihuega tuvo lugar una batalla clave de la Guerra Civil. Allí Perig pidió un bocadillo de… No recuerdo de qué. Yo, uno de salchichón y un tercio de Mahou.
Guerín dice que echa de menos la existencia de colectivos de cineastas como los de los años setenta. Que ahora no se dan las condiciones adecuadas para que surjan esas sinergias. Jonas Mekas agarra el micrófono y le escupe: “¿Y YouTube qué?”.
El viernes pasado Sara Alvarellos (@trecedejunio) me habló de 7Hipopótamos, un proyecto de José Abellán en el que ha desarrollado una herramienta aglutinadora de contenidos a partir de vídeos de YouTube, “una explicación interactiva” en palabras de Abellán. Este proyecto pedagógico pretende reflejar una forma de sentir la educación en la que “el alumno elige la intensidad, la profundidad y la longitud de su aprendizaje al interaccionar con la explicación”.
Así nos sumergimos en una narración interactiva a partir de un vídeo alojado en YouTube en el que el propio Abellán nos explica una serie de conceptos relativos a un tema (periodismo 2.0, por ejemplo) y, al estilo de las novelas juveniles de “Elige tu propia aventura”, nos ofrece diferentes posibilidades para continuar con la navegación. Al ser una aplicación abierta, podemos llegar a abandonar los vídeos elaborados por el propio autor y empezar a navegar por vídeos de otros usuarios que guarden algún tipo de relación semántica o temática.
Abellán afirma estar fuertemente influenciado por el concepto de usuario ciudadano en el entorno de la web 2.0 y propone la figura del “comunicador audiovisual como tejedor”. Un concepto muy cercano a nuestro Prosumidor punto mov y que desarrolla ampliamente en su Máster de Audiovisual Ligero. La verdad es que resulta muy interesante que los docentes jóvenes utilicen su propia experiencia como usuarios para adaptar las prácticas educativas al contexto actual. Al fin y al cabo, la educación de base es la única manera de acabar definitivamente con la crisis económica pero sobre todo moral que vivimos.
Nada más, os dejo con el primer capítulo de 7Hipopótamos sobre Periodismo 2.0 por si os apetece trastear un rato esta aplicación que ofrece nuevas posibilidades en el campo de la pedagogía y las narraciones audiovisuales aplicadas a internet.
¡De festival!
Ayer tuve una comida con @skotperez, @Demierdadesign y @juan_ de ésas en que la sobremesa dura hasta la hora de cenar. Bueno, Juan fue un tío responsable y no sólo cocinó sino que se fue a trabajar en cuanto terminó de comer. Creo que durante los cafés no hubo un problema de nuestro entorno que Jorge, Alfonso y yo no dejáramos solucionado desde nuestra privilegiada situación en la terraza del Achuri. En mitad de nuestras divagaciones, hubo una anécdota que nos contó Alfonso y que me llamó mucho la atención. Consiste en un experimento que David Bravo (@dbravo) y Javier de la Cueva (@jdelacueva) llevaron a cabo el jueves pasado durante una conferencia en el Festival de Cine de San Sebastián.
Aquí la anécdota relatada por Alfonso:
Del #15J al #19J
Este vídeo se grabó al terminar las manifestaciones del 15 de Junio en el Parlament de Catalunya. María se sorprendía por descubir de nuevo que las cotorras seguían en Barcelona, yo me sentía perseguido por el helicóptero de la policía, los “indignados” debatían, los vecinos sacaban sus cacerolas y un señor se “indignaba” con los mossos. Hoy, #19J, supongo que veremos otras cosas.
WikiLeaks nos ha enfrentado a la insoportable levedad de nuestro vocabulario político. Todos sabíamos que los sentidos figurados eran moneda corriente para la diplomacia occidental, pero pocos imaginaban que un sencillo ejercicio de literalidad pudiera pulverizar las más elementales nociones de libertad de expresión, separación de poderes o, lisa y llanamente, democracia. Desde el pasado 28 de noviembre, lo excepcional en el escaparate de la actualidad parecen los sentidos literales. También la coherencia entre lo que se piensa y lo que se dice, o entre lo que se dice y lo que se hace. La Historia ha confirmado así una vez más que lo revolucionario es decir la verdad, como nos advertía Antonio Gramsci desde la cárcel hace más de ochenta años. Ver el resto de la entrada »
D.A.R.Y.L 1985
Es muy difícil plantear la cuestión sobre las formas cómo se piensa en el mundo hoy sin que aparezca el argumento omnipresente de que la cultura y la educación están en peligro. ¿Es posible leer un periódico, ver un noticiario o escuchar a un tertuliano sin que nos encontremos con la frase comodín del “ya no se lee”? Hay que añadir además, que este argumento suele ilustrarse con el ejemplo de una nueva generación dispersa incapaz de concentrarse en la lectura de una novela o de recordar la lista de los ríos nacionales.
En realidad, este plantemiento es sólo el preámbulo de un problema mucho más complejo de lo que parece. Es el problema que se plantéan las Instituciones (llámense Estado, Academia o Familia) cuando los procesos de lectura y de escritura cambian. ¿Quién detenta ahora el poder para legitimar determinados discursos? ¿Quién podrá establecer los cánones de lo culto y de lo popular dentro del nuevo paradigma epistemológico? Ver el resto de la entrada »



