Hace unos días @urbanohumano apuntaba en Twitter que durante 2012 el 90% del contenido online será vídeo. Recuerdo los primeros balbuceos de la Web, cuando bajarse una simple fotografía te llevaba minutos y el contenido principal era texto. Si tomamos este dato como un signo de los tiempos nos damos cuenta de que la información y el conocimiento se transmite cada vez más por medio de las imágenes en movimiento. Un texto ya no es suficiente, ni siquiera es importante en ocasiones, y aunque es cierto que de ese 90% de vídeos, un 50% serán recopilatorios de caídas, también es cierto que irremediablemente el vídeo está sustituyendo al texto como lenguaje de transmisión generacional del conocimiento. La Web hace valer aquel tópico de que “una imagen vale más que mil palabras” tan utilizada cuando el acceso a las imágenes estaba limitado a la televisión y las salas cinematográficas. Ver el resto de la entrada »

Autor: Carlos
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Me cuesta leer a Borges, suelo perder el hilo, para cuando me doy cuenta de que me he perdido ya es demasiado tarde y tengo que volver al principio de la lectura. Otras veces no me despisto, me parece una genialidad y lo disfruto, pero al cabo de un día me pasa la segunda desgracia, olvido completamente de que iba el cuento o la historia. ¿Soy víctima del atontamiento de las imágenes? Según dicen algunos, podría ser.

Dos tres hechos me han llevado a hacer este post, el otro día @urbanohumano nos pasó este artículo, según parece en 2012 el 90% del contenido online será vídeo, esto enlaza con la conocida afición de Borges por el cine, y su tendencia a la narración visual, así que he decido aprovechar la coyuntura y hacer un ejercicio mnemotécnico y de ilustración. Al estilo de la meme de canciones ilustradas, he estampado en el siguiente cuento de Borges ejemplos y links sacados de la búsqueda en google de vídeos y fotos que para mí se ajustan a esta historia.

Podría haber hecho un vídeo, pero el vídeo no permite que te fijes en la letra, en la rima, en el juego de palabras, mientras que en el post puedes detenerte en cada detalle. Este hecho corrobora nuestra tendencia a hacer vídeo-post más que vídeos (también llamados por lacasinegra como vídeos que sólo entiendes si te lees el post).

He elegido un cuento corto, de los más cortos, hay otros más bonitos pero son largos y harían de este post un post prácticamente intratable.


Diálogo sobre un diálogo. José Luís Borges.

A- Distraídos en razonar la inmortalidad, habíamos dejado que anocheciera sin encender la lámpara. No nos veíamos las caras.

Con una indiferencia y una dulzura más convincentes que el fervor,

la voz de Macedonio Fernández repetía que el alma es inmortal.

Me aseguraba que la muerte del cuerpo es del todo insignificante y que morirse tiene que ser el hecho más nulo que puede sucederle a un hombre.

Yo jugaba con la navaja de Macedonio; la abría y la cerraba.

Un acordeón vecino despachaba infinitamente la Cumparsita, esa pamplina consternada que les gusta a muchas personas, porque les mintieron que es vieja

Yo le propuse a Macedonio que nos suicidáramos,

para discutir sin estorbo.

Z (burlón)- Pero sospecho que al final no se resolvieron (ya en plena mística)-Francamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.

FIN

Autor: Lol
Publicado en: expropiaciones

Fuentes (por orden de aparición):

- Alphaville: Une étrange aventure de Lemmy Caution, Jean-Luc Godard, 1965

- Vivre sa vie, Jean-Luc Godard, 1962

- Amore e rabbia, segmento de L’amore, Jean-Luc Godard, 1969

- Les amants réguliers, Philippe Garrel, 2005

- L’amour fou, Jacques Rivette, 1969

- L’amour c’est comme une cigarette, MonsieurLunatique, http://www.youtube.com/watch?v=2VzV2J5-hEs

- Pierrot le fou, Jean-Luc Godard, 1965

- The passenger, Michelangelo Antonioni, 1975

- Éloge de l’amour, Jean-Luc Godard, 2001

- Jean-Luc Godard à la télé – Anna Karina crying, giuliodavid1, http://www.youtube.com/watch?v=WQZdu4InawA

Y de regalo este artículo en el que nos enteramos de cosas como que la pareja protagonista de L’amour fou de Jacques Rivette está basada en Anna Karina y Godard.

 

Autor: gabriel
Publicado en: expropiaciones

Antes de Godard, de Rohmer, de Besos Robados o de Bresson, mi acercamiento al cine francés de la segunda mitad del siglo XX fue a través de Fahrenheit 451, la adaptación de François Truffaut del clásico de la literatura de ciencia ficción de Ray Bradbury. Había leído el libro antes, y la vi, no porque me interesara Truffaut, sino por pura curiosidad. En aquel momento me decepcionó aquel tono naïve de la película, ese gusto por lo inverosímil, tratado con sutileza en el libro, aquí se convertía en algo grotesco, salpicando la película de momentos hilarantes como, por ejemplo, esa pregunta de la vecina a Guy Montag, el bombero protagonista “¿Es verdad que los bomberos antes apagaban fuegos?” y su respuesta “¡Que tontería!”, o la escena en la que la mujer de Guy Montag se dispone a participar en un programa televisivo interpretando un papel sentada en el sofá de su casa. Ver el resto de la entrada »

Autor: Carlos
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Muchas veces, cuando comienzo a crear algo de la nada, busco referentes para inspirarme. Una vez que entro en materia siempre me asalta la duda de cuál es el límite entre la la inspiración y el plagio.

Supongo que hoy día es imposible que a la hora de crear no se tenga ningún referente. Vivimos en una sociedad en la que tenemos demasiados estímulos audiovisuales y es muy fácil conseguir información sobre cualquier cosa y sobre cualquier sitio del mundo. Internet nos ha abierto las puertas, ¿es esto un arma de doble filo? Muchas veces consumimos tanta información que no somos capaces de digerirla y queda de alguna forma encerrada en nuestro subconsciente y aparece cuando menos lo esperamos. Muchas veces he creado algo qué más tarde alguien me ha dicho que ya había visto. ¿Cómo he sido capaz entonces de no darme cuenta de ello?

En fin, supongo que muchas veces es imposible crear una obra totalmente original, siempre habrá algo que nos recuerde o nos remita a algo ya existente. Supongo que es imposible luchar contra el poder del subconsciente y conforme vayan pasando los años se generará más y más obra que alguien revisará para crear otra nueva. Entonces, ¿es todo un remix? ¿No existe la originalidad? ¿Se pueden crear nuevos conceptos a partir de la nada absoluta? ¿Es imposible evitar que las influencias afloren de forma incontrolada de nuestro subconsciente?

Autor: carmelo
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Se crea un Tumblr llamado No Budge Films con el claim “Watch no-budget films” bajo la percepción común de películas que ya no son películas, también llamadas películas sin presupuesto. Films independientes online.

¿Ayuda a la distribución un acto tan sencillo?

No Budge Films ha sido creado por Kentucker Audley, cineasta que en este artículo explica una lista de los motivos que le llevaron a crearlo:

-as an experiment

-to understand the world of film distribution better

-to try to help films I like

-to establish and develop relationships with filmmakers

-to find filmmakers I wanna work with

-to help validate no-budget films

-as an alternative to DVD or theatrical distribution

En algunos medios digitales hablan del site, como Richard Brody que en The New Yorker hace una reflexión que me parece curiosa a raíz de las dudas que nos surgen en el blog sobre las costumbres de visionado de los internautas. Después de ver una película en No Budge Films, expone que parece ser que las nuevas generaciones se están acostumbrando a ver las películas en el ordenador. De manera anecdótica explica que ha apreciado un cambio en el comportamiento de los espectadores en el cine. En los años 70 cuando él comenzaba a ir a las salas, la gente solía sentarse en las primeras filas, querían tener una experiencia totalmente inmersiva. Luego, cuando empezó el VHS, el vídeo doméstico, la gente fue desplazándose paulatinamente hacia los últimos asientos de la sala. Últimamente ha observado que la gente joven vuelve a sentarse en las primeras filas, esto puede ser debido a que la experiencia con el ordenador vuelve a ser cercana, se convierte en un diálogo completamente íntimo el ponerte los cascos y la pantalla a un palmo de distancia.

Esto aún no está contrastado pero podría ser cierto, como puede ser cierto que el otro día fuera más gente al cine por el cierre de Megaupload o puede que simplemente sea una estrategia. Lo que es verdad es que yo fui 15 minutos antes de que empezara la película y la cola era tan larga que no pude entrar, también era un cine de versión original de los que escasean en las ciudades, los cuales da la casualidad que empiezan llenarse porque la gente se ha acostumbrado a ver películas sin doblar gracias a lugares como Megaupload u otros similares (Cuevana o peer to peer, Bit Torrent, etc).

 

Autor: Lol
Publicado en:
24 ene
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Blow-Up 3D

Decía ayer Elena que ya no queda nada en las imágenes que hoy reproducimos de forma constante. Pues bien, he visto una noticia en un telediario estadounidense que pone en duda tal afirmación. Según parece, la policía de Nueva York ha conseguido averiguar la causa de un incendio que se produjo durante una fiesta en los dormitorios de una residencia universitaria en Nueva York gracias a las fotos y los vídeos que los estudiantes registraron con sus cámaras esa noche. Los agentes requisaron 25 iPhones, 10 BlackBerrys, 10 cámaras de vídeo y 40 de foto digital que en total almacenaban 40000 imágenes. Para no spoilear, mejor que veáis el vídeo del telediario primero y comprobéis vosotros mismos la causa del incendio y la forma en que la policía la descubrió:

Flipante, ¿no? ¡40000 fotos de un botellón! Si hubo 100 personas, salen a 400 por cabeza. Fotos concebidas para inundar al día siguiente los muros en Facebook de gente que cambiaría a su madre por un analgésico y que se terminaron convirtiendo en pruebas que el departamento de policía de Nueva York utilizó para identificar al responsable del incendio. Eso ha hecho que me acuerde de Blow-Up (M. Antonioni, 1966), sólo que ahí el protagonista lo único que podía hacer era ampliar una fotografía una y otra vez para acercarse a la parte de la imagen donde puede que se hallara un cadáver antes de que el grano, mayor a cada ampliación, devorara todo y le impidiera distinguir cualquier figura.

Aquí la cosa es diferente, más al estilo Brian de Palma, que con Blow-Out (B. de Palma, 1981) hizo una especie de remake 2.0 de la película de Antonioni. En Blow-Out, el protagonista era un sonidista que salía al campo a grabar unos recursos para una película de bajo presupuesto y terminaba registrando involuntariamente un accidente. Sincronizando ese sonido con las fotografías del accidente que encontraba en un periódico, conseguía elaborar una película que le permitía resolver el crimen. Pues bien, digo yo que con 40000 imágenes, la policía podría recrear en 3D y tiempo real todo lo que sucedió aquella noche en los dormitorios de la universidad y, como en los thrillers futuristas, moverse por la representación virtual de la fiesta hasta encontrar al causante del incendio.

Ah, se me olvidaba decir que el vídeo en cuestión es una ficción, una mentira, vaya. Así que igual Elena no andaba tan desencaminada y es verdad que ya no somos capaces de distinguir entre teles y ventanas. Eso sí, me parece que encierra una reflexión lúcida y mordaz sobre la relación del hombre de nuestro tiempo con la imagen (genial el momento stop-motion de la caída del cigarro). Todos grabamos todo lo que pasa a nuestro alrededor. Y eso me lleva a pensar que, con la cantidad de imágenes que cualquier usuario genera hoy en día, quizá la función social del cineasta del S.XXI consista en la reutilización de las mismas y no tanto en generar otras nuevas.

Autor: gabriel
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En una de las secuencias de Tokyo Ga, Wim Wenders se queda embobado mirando una peli en la tv del hotel. John Wayne coronaba la conquista de un territorio con una bandera de Japón. Ahora mismo no recuerdo muy bien la frase exacta que decía la voz en off, pero imagino que después de un día abrumado por las imágenes tokiotas, para el director, lo del sol naciente en lugar de las barras y las estrellas era lo de menos.

No sé por qué me he acordado hoy de esta película y de esta secuencia. Supongo que porque plantea cuestiones sobre las imágenes que vemos, las que recordamos y las que nos esperan de una manera más retorcida de lo que parece. En Tokyo Ga, Wenders, no sólo habla sobre la figura de Ozu, sino que se interroga sobre la posibilidad de que el cine contemporáneo (contemporáneo a su 1983) filme la realidad, como lo hacía su maestro, Ozu. Lo cierto es que la conclusión no es muy esperanzadora…

“Such a representations of reality of life on art is no longer in cinema. It was once. MU (inscripción literal de la tumba de Ozu), nothingness it was remains today” es la sentencia de la voz omnipresente en Tokyo Ga.

A lo mejor Wenders tenía razón, a lo mejor ya no queda nada en las imágenes que reproducimos hoy de forma constante. Quizá sea mejor -al menos más seguro- enchufar la tele al llegar a casa, que mirar por la ventana. Ahí fuera, tampoco queda Nada.

Autor: Elena
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El título de este post es la traducción, más o menos acertada, del título de la película Elmer Gantry, dirigida por Richard Brooks en 1960. Quizá sea una falta de respeto al título original de la película, pero “El fuego y la palabra” me parece un gran título para este post que habla sobre una secuencia de la película. Si alguien tiene interés en verla, quizá no deba seguir leyendo, puesto que me centro en una de sus últimas secuencias. Ver el resto de la entrada »

Autor: Carlos
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19 ene
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A mi tío

Hace unos días mi tío Juan me dijo que andaba digitalizando fotos y diapositivas que ha ido generando y almacenando durante años. Es el típico tío que supongo que muchos de vosotros también tendréis. Se ha dedicado a ir documentando todos los acontecimientos más o menos importantes que suceden en una familia: bodas, bautizos, comuniones, vacaciones… Pues bien, de entre todo el material que lleva digitalizado, aparecieron unas fotos de la primera visita que hice a Barcelona.

Encontrarme con este material me ha hecho pensar en lo vulnerable y efímero del archivo digital. Este tipo de material está expuesto a diferentes agentes que hacen peligrar su existencia. Un virus informático, una mala catalogación, la perdida física de su soporte de almacenamiento (pen-drive, dvd, cd, disco duro), la facilidad y escaso coste de generar nuevo material audiovisual que termina por hacer olvidar un material anterior. En cambio, los soporte físicos tradicionales me trasmiten una mayor seguridad a la hora de almacenarlos y poder revisarlos. Sé que si algún día quiero ver las fotos de mi bautizo o comunión, solo tengo que ir al mueble de mi casa donde están almacenadas todas las fotos y recuerdos de la familia. Sé, que a no ser que haya algún agente natural (agua, fuego, una mascota) que lo alcance, es muy difícil que llegue a perderse ese material y aunque pueda traspapelarse en alguna mala mudanza, tengo la esperanza de que alguien lo encuentre y haga una expropiación con él.

Con todo esto, pretendo hacer un pequeño homenaje a mi tío y a todos esos tíos que quisieron documentar esos momentos que a nuestra memoria se le escapan.

Autor: carmelo
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