Nos hace mucha ilusión que la gente se una a nuestros proyectos abiertos como expropiaciones, hace poco Guillermo Etchemendi se puso en contacto con nosotros y nos presentó Vorspiel.

Vorspiel significa preludio en alemán.

La pieza es una propuesta para ilustrar con imágenes el primer acto de la obra Tristán e Isolda, de Richard Wagner. En base a este acto primero (aunque el tema musical utilizado es el preludio, tan solo el inicio), extraje algunas impresiones, nada elaborado, lo primero que se presenta al corazón como fenómeno.

Estas ideas tenían que ver con la ira, la destrucción, el mar y sus barcos, la neblina que los envuelve, el amor imposible, los viajes, el movimiento, el intento de dar muerte que se convierte en el amor, el deseo, la pasión, el éxtasis, connotaciones sexuales, el orgasmo, la calma (necesaria tras la intensidad Wagneriana) y más.

Tomé estas ideas y busqué fragmentos de películas que me sugirieran esto, para contar la historia de otra forma, buscando una cierta progresión, un orden lógico, un caminar hacia el clímax también. Se trata de desarmar algunos puzzles para construir uno propio.

He intentado enlazar las diferentes escenas con algún cierto criterio, para que tenga significado. Este tipo de “enlaces” son o bien según elementos visuales comunes (humo en dos escenas consecutivas, el mar, la mirada, el movimiento, la posición, el baile, este tipo de nexos de continuidad concretos) o bien abstractos, es decir, que las imágenes connotaran ideas o emociones similares, abstractas (la despedida en Casablanca y la despedida en Dead Man).

No hace falta conocer todas las películas sino más bien incluso olvidarlas para intentar oír el nuevo verso que componen ahora.

Guillermo Etchemendi

Music:
Vorspiel/Prelude – Tristan und Isolde (Richard Wagner)
Films in order of appearance:
Biutiful (2010) – Alejandro González Iñárritu
Persona (1966) – Ingmar Bergman
Psicosis (1960) – Alfred Hitchcock
The Great Dictator (1940) – Charles Chaplin
Blow-Up (1966) – Michelangelo Antonioni
Taste of cherry (1997) – Abbas Kiarostami
Zabriskie Point (1970) – Michelangelo Antonioni
Taxi Driver (1976) – Martin Scorsese
Some Like It Hot (1959) – Billy Wilder
The Temptations of St. Tony (2009) – Veiko Õunpuu
In the Mood for Love (2000) – Wong Kar-Wai
The Third Man (1949) – Carol Reed
Casablanca (1942) – Michael Curtiz
The Wind Rises (2013) – Hayao Miyazaki
Dead Man (1995) – Jim Jarmusch
The Man who Shot Liberty Valance (1962) – John Ford
Mauvais Sang (1986) – Leos Carax
Badlands (1973) – Terrence Malick
Les Quatre cents coups (1959) – François Truffaut
The Master (2012) – Paul Thomas Anderson
Les amants du Pont-Neuf (1991) – Leos Carax
Wild at Heart (1990) – David Lynch
El espíritu de la colmena (1973) – Víctor Erice
Alice in the Cities (1974) – Wim Wenders
My Own Private Idaho (1991) – Gus Van Sant
My Blueberry Nights (2007) – Wong Kar-Wai
Cinema Paradiso (1988) – Giuseppe Tornatore
Les amants réguliers (2005) – Philippe Garrel
Vivre sa vie: Film en douze tableaux (1962) – Jean-Luc Godard
One Flew Over Cuckoo’s Nest (1975) – Milos Forman
Waltz with Bashir (2008) – Ari Folman
Ona (2009) – Pau Camarasa
El sur (1983) – Víctor Erice

Autor: admin
Publicado en: expropiaciones proyectos
3 nov
14

Sevilla

Dar noticias, hacer sinopsis, redactar biografías… son tareas que no se nos suelen dar muy bien, pero ésta vez había que hacerlo. Nuestro primer largometraje verá la luz tras tres intensos años de trabajo en el próximo Festival de cine Europeo de Sevilla y esto ha provocado una avalancha de preguntas de las que arrastran. Quiénes somos, qué hemos sido y qué seremos en el incierto futuro que nos acecha como colectivo y como cineastas.

lacasinegra, desde que empezamos a pensarla en 2009, fue un proyecto difuso, heterogéneo, informe, que quizá no supimos transmitir con claridad. Pero, ¿importaba realmente saber qué, cómo y para qué? No, no conocíamos el cine que queríamos hacer, no conocíamos el rumbo ni las maneras y en muchas ocasiones nuestros proyectos fueron gigantes, inabarcables, discontinuos… pero si hay algo que siempre tuvimos claro, fue la vehemencia. Para lo bueno y para lo malo. Incluso en estos días urgentes, en los que escribimos sinopsis, preparamos dossieres y sacamos DCPs, aún somos capaces de discutir salvajemente por una palabra, por un gesto, por una película en la que no estamos de acuerdo, como si fuera la última.

Hoy estamos nerviosos y felices, también apasionados. Vivimos unos días vertiginosos, como adolescentes invencibles. Y seguimos sin saber a dónde nos llevará todo esto, pero sabemos que nos lleva, que seguimos respirando, aunque éste sea el último de los movimientos. Aunque todo se acabe mañana.

La próxima semana estaremos presentando Pas à Genève en la sección Resistencias del Festival de cine Europeo de Sevilla junto a nombres y películas que nos llenarán de vehemencia de nuevo, sintiéndonos parte de un movimiento, de un gesto generacional. Nada de lo que pase a partir de ahora podrá aplacarnos.

Aquí os dejamos la sinopsis de Pas à Genève:

Hace 5 años creamos un colectivo para hacer películas. Dejamos de ser individuos para convertirnos en lacasinegra. En julio de 2011, en pleno auge del movimiento 15M en España, nos invitaron a pasar unos días en Ginebra. Alejados de todo lo que nos importaba y descolocados por la situación que estábamos viviendo, acabamos imponiéndonos un reto titánico y quizá absurdo: Registrarlo todo. Absolutamente todo. Pas à Genève es el relato alucinado de lo que vivimos esos días.

Pas à Genève se proyectará:

  • Martes 11 de noviembre a las 22:45 en la Sala 10 de los Cines Nervión de Sevilla.
  • Miércoles 12 de noviembre a las 22:15 en la Sala 10 de los Cines Nervión de Sevilla.
Ambas proyecciones son de entrada libre y allí estaremos para presentarla.

Os podéis descargar el dossier completo de la película en este enlace: Dossier Pas à Genève (Español / English)

Y aquí tenéis los trailers:

Autor: admin
Publicado en: eventos

Camino por la Croissette cuando ya sólo quedan los turistas de viajes organizados que han venido para fotografiarse sobre la alfombra roja y los carteles inmensos, obscenos y desafiantes de las películas que nunca quisimos ver. Todas las imágenes me parecen violentas esta mañana y estoy sola, pensando que un día soñamos con estar ahí cuando éramos más sanos, más tontos, y estábamos menos rotos.

Tres rubias rodean nuestra mesa y casi nos rozan. Caminan deslizando seis piernas de tacones kilométricos como si con ellas arrastraran el peso de un festival fallido, cansadas como si fueran las portadoras de la última sensualidad del mundo. Los otros comensales las miran de reojo acusándolas de vulgares, de wannabes de festival, de putas de cualquier país periférico de Europa, cuando en realidad las admiran como si fueran el único objeto de deseo que haya producido el festival. Y seguramente lo son. También el vestigio de un naufragio muy lejano, el de ese cine que muchos anhelan, tan artificioso y a la vez tan sensual como esas tetas, como ese pelo teñido, como esas piernas alargadas por los tacones de aguja.

Ya no volverán Lorent, Mastroiani, Gadner, ya nunca descubriremos los 400 golpes. Ya no L’Avventura ni Buñuel. Ya nos más pailletes, ni estrellas, ni cineastas malditos. Ya no. El cine ha muerto y su cadáver deambula por Cannes adoptando la forma de películas disecadas en la sección oficial, de nostálgicos de cera que suspiran por el champán perdido, de calles vacías a las que les falta explosión, derroche, silicona. R.I.P.

No, no he visto películas en Cannes este año, ni siquiera tengo ganas de inventar una excusa. ¿Era necesario? JLG concedió una entrevista exclusiva a los redactores de cineuá, (los cronistas más salvajes, más canallas y los más esperados en los últimos años por nosotros ¿¡dónde estaban cuándo empezamos todo esto!?), que prefirieron no ir a ver Adieu au langage, sino imaginarla. Quiero creer que la entrevista es un fake, como las tetas de las muñecas rubias en busca de cine que me rozaron la otra noche, como las buenas películas que aún nos provocan la violencia de pelearnos entre nosotros. Como el deseo. En ese fake fabuloso, los cineuá sueñan a Godard y su película, sueñan el festival que están descubriendo, y seguramente sueñen que son otros los que escriben el texto, que JLG responde lo que ellos querrían que les dijera, y lo demás… La verdad, no importa en absoluto.

Aquéllos que no tienen imaginación se refugian en la realidad, escribe JLG al principio de su película. El deseo (¿y qué es el cine si no?) debería convertirse en la nueva doxa del espectador, en nuestra nueva doxa.

De repente me asalta un arranque dogmático y sólo quiero gritar. Que se mueran los cinéfilos. Que sólo sobrevivan los ignorantes, los desarrapados, los que sueñan las películas sin verlas.

Que sólo nos queden los que desean.


Imágenes Michel Gaubert Instagram

Autor: Elena
Publicado en:

Del Barrio. Burbujas. Kaká. Verano Azul. Sangre Azul. Divisas. Perla Blanca. Latin King. Triple X. Rodillo. Orquesta. Motorola. Aprendiz. Ambulancia. Loquillo. Apache. Emilín. Sorpresa negro. Búlgaro. Malo. Quemaito. Revelación. Acuarius. Bienvenido. Pitbull. Sito. Ná de Ná. El rey. Mío. Ni mucho ni poco. La dama. Novato. Garrapata. Alcantarilla. Pepón. Pasaporte…

No son los nombres clave de los miembros de un grupo terrorista, sino una lista de palomos que participan en una carrera aérea. La colombofilia es uno de los rituales más fascinantes del levante español, marcado como tantos otros, por una mezcla de pasión, folclore y espectáculo de lo cotidiano. Una hembra echa a volar y, tras ella, esa lista de machos con nombres improbables compiten por pasar el máximo tiempo a su lado. Pulsión de amor, pulsión de muerte. Dramatización salvaje del erotismo.

Hace unos días se inauguró en el Bal (la sala de exposiciones de la agencia Magnum en París) una exposición sobre la nueva fotografía española en la que se citaban 4 nombres desconocidos para mí y que formaban parte del colectivo Blank Paper. Uno de ellos, según descubrí en un artículo de El país, había nacido como yo en Orihuela.

Hola ¿eres Ricardo Cases?

Fotos aéreas de nuestro pueblo. Perfiles de hombres desconocidos pero familiares. Palomos pintados de toda la gama de colores fluorescentes. Trofeos de competiciones en Dolores, Desamparados o La Aparecida. La Vega Baja en estado puro y un abrazo emocionado (casi de posguerra) en el distrito XVIII de París.

Paloma al aire, no es sólo uno de los libros de fotografía más importantes de 2011, (en el top ten de fotógrafos como Martín Parr o Alec Soth) sino una mirada comprometida y consciente hacia una realidad nacional, cada vez más menos frecuente en los tiempos que corren. Lejos de esa obscena ironía posmoderna respecto de lo ritual y lo folclórico. Lejos del juicio estético y político hacia lo autóctono. Lejos de la posición de poder con la que el emigrante de pueblo vuelve a su tierra para tratar a sus paisanos de paletos.

Hoy, desde la casa de mis padres, cuando la vuelta a casa por Navidad se convierte en un acontecimiento de magnitudes similares a las de cualquier tragedia griega, y donde todo sucede sobre un rastro de pólvora y de barro quemado, me pregunto si de verdad en algún momento somos capaces de medir la distancia que nos separa de nuestro origen. De esas tradiciones que se asumen como propias en un tiempo común y muy anterior a nuestro nacimiento. De los sabores. De las caras conocidas que te intercambian un saludo por la calle y que ya no puedes reconocer. De un paisaje que se asume como propio para siempre, aunque ya nunca se contemple. De la consciencia de ser de pueblo. De la naturalidad con la que en algún momento de la infancia se asume la pulsión de crueldad animal. La verdad inapelable de la lucha por la supervivencia. La matanza. La muerte.

 

Autor: Elena
Publicado en:

Iba a hacerlo esta mañana y la mañana de ayer y también la de antes de antes de ayer… Ya sabes, ponerme a escribir…y a lo mejor, animarme a publicar algo.

Ayer leí esto:

“Fuimos los hijos de la clase media de un país medio de occidente. Dos generaciones después de una guerra ganada, una generación tras una revolución fallida. No éramos ni pobres ni ricos, no rechazamos la aristocracia, no soñamos con ninguna utopía, y la democracia ya nos daba igual. Nuestros padres trabajaron, pero nunca lejos de un despacho, de un colegio, de un hospital, de la administración. Nuestros padres ya no llevaban uniforme, ni mono de trabajo y nuestras madres no vestían faldas de tablas ni traje de chaqueta. Fuimos educados por los libros, las películas, las canciones…por la promesa de convertirnos en individuos”.
(Mi traducción del texto, texto original al final de la entrada).

Individuos. Convertirnos en individuos, ahora que asistimos a la desintegración de tantas cosas. Pensé que tenía gracia, que esto podríamos haberlo escrito cualquiera de nosotros. Pero lo escribió otro, que como nosotros, habla más de las generaciones que le preceden, que de los hijos que nunca tendrá.

El protagonista del libro se llama Faber. Como ese Faber de Bergson que definía su inteligencia mediante el desarrollo de un trabajo artificial. Haciendo herramientas que sirvieran para hacer otras herramientas.

Herramientas que sirvieran, ya ves.

Fabricar y dejar de pensar. Éste es el homo faber, el que se enfrenta al homo sapiens, al homo ludens. También el que, según algunas lecturas, se acerca más al dios creador.

El libro, sin embargo, se llama: Faber, el destructor.
 

Nota:
« Nous étions des enfants de la classe moyenne d’un pays moyen d’Occident, deux génération après une guerre gagnée, une génération après une révolution ratée. Nous n’étions ni pauvres ni riches, nous ne regrettoions pas l’aristocratie, nous ne rêvions d’aucun utopie et la démocratioe nous était deevenue égale. Nos parents avaient travaillé, mais jamais ailleurs que dans des bureaux, des écoles, des postes, des hôpitaux, des administrations. Nos pères ne portaient ni blouse ni cravate, nos mères ni tablier ni tailleur. Nous avions été éduqués et formés par les livres, les films , les chansons- par la promesse de devenir des individus.”

Faber, le destructeur. Tristan Garcia. Gallimard, París, 2013

Vía: http://demierdadesign.tumblr.com/post/53507590842

Autor: Elena
Publicado en: Observaciones

Seguimos con la segunda muestra de piezas, piezas es la nomenclatura que utilizamos en el taller para denominar cada una de las Donosti imaginadas, cada una de esas partes forman una especie de collage, con historias e impresiones de todo tipo, con clips que se repiten, se remezclan y se reutilizan, dando a cada uno de ellos una vida y una nueva lectura.

BIENVENIDO AL LUGAR DE SUS SUEÑOS

Han, bazan (érase una vez).

Calor. Era un día de verano.

Empieza la búsqueda, ¿quién o qué?

Ahora, siga el camino de baldosas amarillas.

El pavo lo sabe.

Continúe al paso.

Sí, está usted en San Sebastián, vayamos al canal historia para situarnos.

Un lugar dónde la modernidad se entremezcla.

Y los roles se intercambian.

Vale más ir a Donosti que no ir.

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

El viernes clausuramos oficialmente el taller La ciudad imaginaria en las oficinas de Tabakalera. Tras dos semanas de convivencia y con la extraña sensación que sigue a esos intensos encuentros de verano, hicimos las maletas y abandonamos la ciudad imaginaria que nos habitó durante dos semanas. Ésa que nos habitó y no aquélla en la que vivimos.

El reto que planteábamos como punto de partida para este proyecto era responder a la siguiente pregunta: ¿se puede filmar lo imaginario? La respuesta debía enviarse en forma de piezas audiovisuales al final del taller. A lo largo de esta semana iremos publicando varias piezas-respuestas que dibujan un retrato de lo más heterogéneo de una Donosti imaginaria. Muchos de los participantes optaron por la vía gamberra (no podemos decir que no lo provocáramos cuando empezamos la sesión teórica mostrando los trabajos de Juan Sebastián Bollaín y de María Cañas), sin embargo también hubo lugar para la fantasía y para alguna pincelada de nostalgia.

Todas las piezas son fruto del montaje de un banco de imágenes común, que fuimos creando entre todos a lo largo de una primera semana de rodaje. Todos los planos que lo componen son anónimos y han podido ser usados por cualquiera de los participantes del taller, y ahora también, por cualquier persona que esté aún interesada. En esta web podrán encontrar todos los brutos que se rodaron y que se comparten ahora bajo licencia creative commons, a la espera de que más gente se una a esta empresa delirante. Muchos de los participantes utilizaron para la realización de estos trabajos el editor de youtube, de fácil acceso y manejo, ésta puede ser también su primera vez. No lo dude y háganos llegar su propia versión de la ciudad imaginaria.

Piezas de La ciudad imaginaria

Tiro al pichón

Memory

Acapulco

Simulacro

Pavo Cani

Zombies

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

El viernes concluimos la primera parte del taller La ciudad imaginaria, la parte en la que mirábamos la ciudad, intentando alejarnos de cualquier prejuicio o imagen preconcebida. Intentando sumergirnos en lo que veíamos, más que proyectar aquello que queríamos ver.

El jueves estuvimos en una zona industrial y fronteriza de Donosti, una zona en la que, como algunos de los participantes subrayaron, no se va si no es por una razón en concreto. Pasajes es una zona llena de naves industriales, atravesada por las vías de un tren de cercanías llamado Topo que une Guipúzcoa con Francia y coronada por un puerto desde el que se pueden ver las riberas de 3 pueblos diferentes y un enorme cuartel de la guardia civil. Esta zona en la que descubrimos atracciones de feria semidesmontadas, puestos de churros aún en funcionamiento y una calle surcada por bloques de hormigón, es limítrofe con la ciudad de San Sebastián. Hace unos años, barrio obrero y escenario de secuencias muy duras durante los años con la llegada de la heroína, según nos contaban algunos de los que nos acompañaron aquella tarde, reflejando entonces el paisaje de un país postindustrial, pre-apocalíptico.

El viernes cumplimos nuestro último día de rodaje separándonos en dos grupos por “lo viejo” de una ciudad delimitada por una frontera histórica llamada “la brecha”, que recuerda el saqueo incendiario de los ingleses en 1813 y a partir de la cual se expandió la ciudad que vemos hoy. En esta zona visitamos una plaza abarrotada, típicas calles de pintxos, una decena de heladerías y un monte con una suerte de corcovado vasco. Como última dinámica, decidimos intervenir de manera directa con los donostiarras dispuestos a participar en nuestra labor de re(de) construcción de la ciudad. Algunos de estos testimonios son inenarrables, así que no tenéis más que acudir a la web del proyecto donde están todos los brutos de estos días alojados. Lo que suceda a partir de ahora en la semana que iniciamos mañana de montaje (o de reconstrucción, según se mire) es imprevisible. Por ahora, lo que sí podemos garantizar son ganas, muchas ganas de empezar a ver las distintas caras de esta Donosti imaginaria.

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

Ayer, segundo día de rodaje. El parque de Cristina Enea y las obras del edificio de Tabakalera. En el parque pudimos ver niños, adolescentes jugando en red, taichí, kapoera y pavos reales. Nos contaron algunos participantes que Cristina Enea es uno de los parques poco conocidos de Donosti aunque ayer estaba bastante transitado. Alguien incluso se aventuró a decir que era un poco como Brasil. Otra evidencia más de que la ciudad es un campo extremadamente fértil para la imaginación y las analogías imposibles.

En el segundo tramo de la tarde, hicimos una exploración en los rincones más profundos de Tabakalera guiados por una de las arquitectas que está haciendo el seguimiento de las obras y por el equipo de La aventura del saber (sí, ese mítico programa de la 2 que se emite por las mañanas). Una estructura original cuidadosamente mantenida, una fachada que se sostiene, dios sabe como, y un edifico sin techo, es lo que se descubre a día de hoy en las entrañas de Tabakalera. Además, un suelo embarrado y muchas humedades. Eco. Con el agua hasta las rodillas y el ruido permanente de las obras nos pusimos a grabar. Sobre las 20 se acabó la jornada, el silencio se impuso de repente y todo nos pareció, más que nunca, el escenario de una película postapocalíptica.

Autor: admin
Publicado en: La ciudad imaginaria

Ayer por fin tuvimos el primer día de rodaje de La ciudad imaginaria en el barrio de Egia en el que se encuentra situado el antiguo edificio de Tabakalera, ahora en construcción, y las oficinas provisionales que nos sirven como cuartel central.

Marcamos las fronteras entre el cementerio y un antiguo centro oncológico, hoy clausurado, y susceptible de emitir radiaciones contaminantes según la leyenda urbana. Cada uno de los participantes salió armado con su cámara (las hubo de todas las clases: cámaras de teléfonos móviles, de foto y de vídeos) y así nos perdimos hasta que cayó la tarde.

Ninguno sabemos todavía lo que dio de sí el primer día de rodaje- expedición. Yo sólo pude cazar a un chico que grababa gallinas en una de las huertas clandestinas del barrio, y a una pareja de arquitectas coordinadas que grababan en perspectivas simétricas. Yo me encontré con una curiosa pareja que se refugiaba en uno de los bancos que jalonan el patio del antiguo oncológico. El chico me confesó que había venido a buscar un parque en el que jugaba hace años y que ahora ya no estaba. Empiezo a pensar seriamente que en esta ciudad los espacios, por una extraña acción de la memoria, tras unos años, desaparecen.

Autor: lacasinegra
Publicado en: La ciudad imaginaria
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