Seguimos nuestro viaje donde lo dejó Jorge en el anterior post.

Llegamos a Herrera de La Mancha, al principio nos dio la impresión de que habíamos llegado al antiguo lugar de veraneo de una congregación religiosa, con su iglesia, sus edificios largos con muchas habitaciones, graneros, una piscina… pero resultó ser una cárcel abandonada donde los presos trabajaban el campo, de ahí ese aspecto de espacio estival sectario.

Es poca la información que hemos encontrado del lugar, todos los datos que tenemos provienen del testimonio de un hombre que se acercó por allí con intenciones de huronear (podéis ver su testimonio en un vídeo que publicamos hace unos meses) y algunas fotos en el interior de algunos edificios, el resto de la información pertenece a la cárcel de máxima seguridad que se encuentra unos metros más allá, como el relato de un preso, de cómo vivió aquellos días, el libro se titula Nací cautivo. Hay varios vídeos del concierto de Negu Gorriak para pedir la amnistía de los presos cerca del lugar en el que grabamos, y un poco de historia de la cárcel de máxima seguridad en el siguiente link, suponemos que estas instalaciones en algún momento pertenecieron a la misma, para los presos menos peligrosos.

En todo caso Herrera de La Mancha nos atrajo desde el primer momento y ya no pudimos salir de allí en los días sucesivos.

Un lugar donde el paisaje poco a poco va recuperando su espacio perdido, espacios vacíos en los que circula el aire al ritmo de portazos lejanos, trenes de mercancías, ovejas y unos edificios que conservan trazos de lo que allí pudo acontecer en el pasado, todo ello nos despertó el instinto de crear, simplemente de empezar a filmar. Dos protagonistas, Elena, pantalón corto, camisa roja, Jorge, pantalón vaquero, camiseta marrón, una mascarilla y una maza, una historia sencilla con claros referentes: Two-lane black topThe brown bunny, westerns, L’eclisse, L´avventura, El séptimo continente.

Un rodaje improvisado, sin planificación, en realidad, hay una planificación pero la que se crea en cada momento, la que te va indicando el instinto y lo que esta sucediendo a tu alrededor, excusa para grabar largas panorámicas y otros planos que siempre hemos querido realizar, el punto importante y en el que creo que todos coincidimos, es que a veces lo más importante es dejar la cámara encendida y esperar.

Le dimos al on y empezamos a filmar durante tres días seguidos, total 72 gigas, intentamos capturar la tensión de la historia, los largos paseos, la luz de las seis de la mañana y la de las cinco de la tarde, el odio, el hastío o la indiferencia. Gabriel cabecea con aire profesional, yo sujeto a Gabriel, a un costado del coche vemos salir a Jorge, Elena espera en el coche, me encantaría continuar con el argumento si me pareciera bien contarlo; pero no me lo parece, además que no creo que sea la esencia de el viento. Todo esto os parecerá un juego de palabras, pero sólo quería señalar que el viento no es sólo una historia, es algo más, y eso sólo se puede reflejar en nuestros montajes, los prólogos, la instalación y con la reinterpretación de futuros colaboradores.

Aquí arriba os dejo mi intento de capturar el aire de aquel lugar y de lo que luego creamos.

Volver
Autor: Lol
Publicado en: el viento proyectos

2 Comentarios a “herrera de la mancha”

  1. elena dice:

    gran crónica de cómo un espacio puede potenciar una idea ¿es necesaria una historia?

  2. edu dice:

    He topado con vuestra publicación, muy interesante. De hecho estoy empezando una tesis sobre Herrera, así que ando como una esponja, intentando absorber todo sobre esta prisión y todas las ideas que encuentre :)

Contestar

  • categorías
  • info@lacasinegra.com
  • Licencia Creative CommonsTodas las obras están bajo una licencia Creative Commons.
  • investigación

  • prácticas