En las convulsas aguas de la agitación política previa a las elecciones generales del 20 de Noviembre de 2011 estuve tentado de o bien hacer una expropiación con temáticas similares a las ya tratadas esta semana en la expropiación #25 y la expropiación #26 o bien inventarme algún jueguecito de Youtube para hacer una remezcla audiovisual de las propuestas de los diferentes partidos (en realidad, un mosaico de vídeos electorales reproduciéndose en sincronía al que quería llamar “Ruido de fondo”). Está claro que no hice ninguna de las dos y dejé un día de publicación vacío que provocó que recibiera un justo pero moderado escarnio por parte del resto de miembros del colectivo.

Pasadas ya las elecciones y visto que no fui capaz de atacar el tema a través de este blog, me doy cuenta de que no quiero hablar sobre política, que a pesar de grabar el colegio electoral, el colegio no me interesa una mierda. Me interesa la conversación entre las dos mujeres que se encuentran frente al colegio pero que en todo momento están fuera de cuadro. Pero, ¿me puedo permitir centrarme en dos mujeres que hablaban de temas personales? ¿Justifica que use su conversación el hecho de que la conversación la tuvieran a grito “pelao” mientras yo tomaba unas imágenes del colegio Cervantes? Por la vergüenza de ser un voyeur accidental he decidido no mostrar el momento en el que se les ve la cara a estas mujeres, con el objetivo de salvaguardar su privacidad. ¿Es suficiente? Al final creo que esta sí que es una película sobre política.

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Autor: admin
Publicado en: anecdotario

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