Supongo que porque no soy capaz de comunicarme correctamente y con claridad (véase mi post de la semana pasada) y por otras razones relativas al tema, ando un poco preocupado, o más bien pensativo, entorno a la comunicación y su problemática general. Creo que también tiene que ver con un proyecto que estamos rumiando estos días en el que queremos tratar el tema de la epístola y su analogía en la actualidad. Digamos que existen muchos tipos de comunicación, pero como no soy teórico, ni tengo la más remota idea de lo que realmente significa comunicación, he preferido jugar con el concepto tal y como yo lo entiendo.

El otro día leí un interesante artículo en Senses of Cinema, una revista online de cine, que trataba el uso de Godard de los subtítulos en su última película Film Socialisme. Resumiendo, la distribuidora y el festival de Cannes le pidieron que incluyera subtítulos en inglés para el estreno de la película en el festival. Como en la película se hablan diversos idiomas, y porque Godard siempre ha sido un poco puñetero, pues como que no le apetecía. Ante la insistencia cogió el camino de en medio y creó unos subtítulos especiales para la película en Ingles-Navajo, como algunos críticos lo han descrito, y que en realidad era una reducción de los diálogos a su mínima expresión semántica (un solo sustantivo o verbos sin declinar). No quería que la gente perdiera el tiempo leyendo.

La cuestión es que Godard, al igual que muchos otros cineastas, dudaban sobre qué método utilizar para que todo el mundo entendiera su película, y aunque él ya había decidido que ninguno de los sistemas existentes le funcionaban, le obligaron a elegir uno. Existen tres variantes a la hora de traducir una película. El más utilizado es el subtitulado, que aunque mantiene la película inmaculada, tiene un problema considerable, que es el de que los ojos se centren en la parte inferior de la pantalla, discriminando lo principal en la película, las imágenes. El segundo más utilizado, el doblaje, ha sido constantemente criticado y a nadie parece convencerle, excepto a la inmensa mayoría de espectadores (especialmente en nuestro país) y no creo que desaparezca a corto-medio plazo. El tercero es el del doblaje simultáneo, en el que se mantienen los diálogos en el idioma original de la película y por encima se incluye una pista de audio en el idioma al que se traduce. De este último tenéis un ejemplo aquí, un extracto de la serie Friends traducida al ruso.

La cuestión es que como he dicho, todo esto gira entorno a la comunicación, y sobre como comunicar el mensaje. Godard piensa que si no conoces el idioma te jodes. Quizá tenga razón, pero claro, él es un super intelectual que habla tropecientos idiomas, yo no. El menos invasivo quizá es el de la doble pista de audio, pero también el más incomodo, así que yo me quedaría con el subtitulado, de momento, mientras no aprenda francés, japonés, chino, sueco, alemán y otros idiomas.

En cualquier caso, como dije al principio, quería jugar con la comunicación, y a propósito de la polémica de Film Socialisme, decidí hacer lo mismo pero al revés con una película de Woody Allen (maestro del diálogo). Coger una escena de Manhattan Mystery Murder, sacar los subtítulos y reducir a la mínima expresión el diálogo en imágenes, procurando incluir únicamente la primera sílaba de cada frase. En la escena, Woody Allen y Diane Keaton se encuentran a su vecino, que acaba de quedar viudo y la pareja protagonista sospecha que él asesinó a su mujer. Aunque supongo que el diálogo y la comunicación no quedan muy claros, sí que apreciamos aspectos diferentes, como que Diane Keaton grita mucho, que al viudo le importa un carajo la muerte de su esposa (por su sonrisa) y que Woody Allen se esfuerza porque le dejen hablar, pero no lo consigue. Aquí está la expropiación, primero los subtítulos, a modo de títulos de crédito, después la conversación discontinua y por último la misma conversación pero haciendo zoom sobre los personajes.

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Autor: Carlos
Publicado en: expropiaciones

3 Comentarios a “Misterioso Allen en Woody: Una expropiación”

  1. elena dice:

    Carlos, muchas gracias por recuperar expropiaciones. Muy interesante tu reflexión sobre la comunicación y las traducciones. Creo que es difícil tener una opinión al respecto, incluso si eres teórico, además sobre la teoría de la traducción audiovisual habría mucha tela que cortar…

  2. Carlos dice:

    Claro, y como yo tampoco sé bien por donde tirar, pues a remezclar, que es el signo de los tiempos…

  3. Elena dice:

    Estoy leyendo un librito muy chulo sobre la historia de la música tecno en el que se establece toda una relación entre arte, política y remix que podríamos trasladar a tu práctica favorita del scratch 😉 Te la paso en la próxima reunión, por si a caso la referencia:
    Machine Soul. Une histoire de la techno, Jon Savage. Editions Allia, Paris, 2011

    El orginal está en inglés!

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