En los últimos meses andamos dándole vueltas a la idea de los formatos, los modos y los sistemas del audiovisual sin llegar a conclusiones concretas. Supongo que el no llegar a ninguna conclusión es parte intrínseca de nuestra más básica definición (investigaciones y prácticas cinematográficas) y andamos practicando e investigando sin llegar, aún, a ninguna conclusión definitiva. No es preocupante, supongo que más bien es reconfortante, al menos para mi. Por eso, supongo, no tenemos demasiados reparos en abrir nuevas vías de investigación, y a propósito del proyecto que haremos en Ginebra a finales de mes, surgió una de esas nuevas vías. Algo que no es del todo cierto porque aunque el otro día se propuso formalmente dentro del colectivo, yo ya llevaba rumiándolo unos meses. Con lo cual no pretendo adjudicarme la autoría de la idea (de hecho la propuesta al colectivo no la hice yo, sino Gabriel) pero sí, aprovechando esta coincidencia, hacer un repaso por algunas de las ideas esbozadas a partir de este pensamiento.

Yo lo quise llamar medio en broma, medio en serio Metaobservación. Otros lo llaman Metacine (Le Mepris o La Nuit Americaine, dos visiones contrapuestas, pero ficticias). Los medios lo llaman Making of… (rellene en los puntos suspensivos la película en cuestión). También podríamos llamarlo la muñeca rusa audiovisual, o en determinados casos, observacional. El pensamiento es sencillo, ¿y si miramos al que mira? A partir de ahí se van entrelazando diferentes perspectivas.

El primer caso se dio durante la grabación del Blitz de Piovra. Le tocaba el turno a Le Porc-épic y el operador de cámara era Gabriel, que se colocó agazapado en frente del micrófono para tomar un plano contrapicado del cantante. Jorge se sentaba justo detrás, en primera fila. Como viene siendo habitual, sacó su cámara de fotos compacta con grabación de vídeo y grabó a Gabriel grabando el contrapicado. Al lado de Jorge estaba yo sentado, que saqué mi móvil y grabé a Jorge grabando a Gabriel mientras hacia su contrapicado. Por supuesto, en esta ecuación no tenemos en cuenta los posibles móviles y/o cámaras que hubiese en la sala grabando en ese momento, que probablemente estaban grabándome mientras yo hacía lo mismo con Jorge que estaba grababando a Gabriel haciendo su contrapicado.

El segundo caso se dio hace unos días en Sitges. María y yo quedamos allí con Salva y Rocío. Salva es… bueno, ya os contarémos quién es Salva. La cuestión es que en un momento dado, Salva y Rocío subieron a una cornisa y posaron para una foto. O al menos eso creían, porque María, como suele hacer, en vez de presionar el botón para tomar una foto, presionó el botón de grabación de vídeo. Más atrás estaba yo, con mi móvil otra vez, y comencé a grabar a María mientras grababa a Salva y a Rocio cuando ellos pensaban que les estaba haciendo una foto.

En esta anécdota podeis ver ambos casos ilustrados, en la que además me he permitido el lujo de comprobar que tal funcionaba el Tetris en el montaje, con resultados satisfactorios.

Al margen de mi propia experiencia, puedo hablar de otros dos casos. En primer lugar nos situamos en el 19J, el día en que el 15M salió a la calle para reivindicarse y que desde lacasinegra comentamos en su momento. Teo nos esperaba en el Pla de Palau, que era dónde terminaba la manifestación. Él solía vivir allí, al lado de Oriol, que también trabaja en el ámbito de la videocreación. Oriol estaba en la azotéa del edificio que antes compartían grabando la manifestación para crear posteriormente HISTÒRIC.

Teo desde abajo le vió y tomo estas fotos de Oriol mientras hacía sus tomas para HISTÒRIC.

Y supongo que Teo fue grabado por otros en la manifestación mientras tomaba fotos de Oriol haciendo sus tomas para HISTÒRIC.

Por último está la historia de los amantes de Vancouver. Una historia que me pilla un poco más de lejos, pero que igualmente ilustra esta ídea de muñeca rusa observacional. Al día siguiente de los disturbios que se produjeron tras la derrota del equipo local en la Stanley Cup de Hockey, periódicos de todo el mundo publicaron esta instantánea.

En ella se puede ver a una pareja besándose tumbada en medio de la calle con antidisturbios en primer término y al fondo, como si estuvieran custodiando a los amantes. Por lo simbólico, la fotografía fue un éxito en la web y se propagó como la espuma por las redes sociales. Más allá del análisis crítico de la fotografía (el, para mi, nulo romanticismo de la fotografía) a los pocos días de la publicación de la foto apareció este vídeo en Youtube.

En ella se puede ver a los mismos “amantes de Vancouver” antes, durante y después de la fotografía. También vemos una gran cantidad de flashes junto a los antidisturbios (sería muy interesante ver todas las fotografías que los periodistas tomaron de ese mismo instante y desde un ángulo más o menos similar). Por tanto, los fotógrafos eran grabados por una persona en la azotea de un edificio cercano mientras recogían el instante en que se besaban los dos “amantes de Vancouver”

Se me ocurren otros, como por ejemplo el vídeo de la entrevista de Intereconomía en Plaza Catalunya, y el que nosotros grabamos instantes después. O una fotografía que no recuerdo bien donde la ví, donde se ve un corro de fotógrafos que están tomando instantáneas de un niño muriendo de hambre en algún país africano.

En fin, que no se muy bien a dónde quiero llegar con todo esto pero lo que sí tengo claro es que me resulta fascinante pensar en que gracias a la popularización de los dispositivos audiovisuales se podría construir un gigantesco mapa de observaciones donde una muestra a la anterior que está mostrando a la anterior y así infinitamente, tejiendo esta gigantesca red de observaciones que se expande en el espacio y en el tiempo.

Así seguiremos investigando, primero en Ginebra, y posteriormente en otros proyectos de los que os iremos hablando.

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Autor: Carlos
Publicado en: anecdotario proyectos

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