Una tarde de abril decidí visitar a mi tío Luis al que no veía desde niño. Estaba desmejorado y poco hablador. Tras las preguntas de cortesía sobre su estado, la familia y el trabajo pronto retomamos al tema que nos ocupaba cuando era niño y me preguntó: “Y el cine ¿qué?, ¿ya no quieres ser director?” Le expliqué que sí, que seguía en ello, que lo que ahora hacía era dirigir publicidad. Le expliqué que viene a ser lo mismo pero más pequeño, que era un paso previo, que algún día, quizá… Me dijo que la publicidad vende y el cine invita. Intenté explicarle.

Empecé a contarle que había gente que a través de la publicidad había llegado al cine, y gente, que del cine había llegado a la publicidad. Le dije que un anuncio es una historia condensada en pocos segundos. También le expliqué que había dinero, más dinero que en el cine. Se lo expliqué todo, incluso que Jonathan Glazer saltó de la publicidad al cine, y que hacía spots maravillosos, como aquél de los caballos sobre las olas.

GUINNESS SURFER de Johnathan Glazer

Que alguien lo vió, vió sus anuncios, y le financió su primera película, y la segunda, y que no le van mal las cosas. Le dije que incluso después de dirigir, aún había vuelto a hacer publicidad. Seguro que os acordais, unos edificios de los suburbios de una ciudad inglesa explotaban en pintura de mil colores.

SONY BRAVIA de Johnathan Glazer

“¿Lo hizo por el dinero?” me dijo mi tío. No lo sabía, así que no supe contestarle.

Por dinero lo hacia Orson Welles. Por mucho dinero y una melopéa importante.

Imagenes originales de anuncio para una marca de vino francés protagonizado por Orson Welles.

“Menos cínico” dijo. Asentí.

Pero había otros. Le dije: “Tío, estos no son los únicos, hay más”. Está el de los monstruos o el de los locos rednecks de Estados Unidos . Claro que éste lo tuvo más fácil para todo.

BUDWEISER de Harmony Korine.

THORNTON de Harmony Korine.

También están los que hacían cine y después hicieron publicidad. David Lynch o Fellini, por ejemplo, grandes maestros.

PlayStation 2 Bambi de David Lynch

Banca Di Roma de Federico Fellini

Fellini ganó en los festivales de publicidad y cine en Cannes e hizo anuncios falsos para su película Ginger y Fred. Antonioni también. La venta inmobiliaria en Zabriskie Point.

Spot Sunnydunes en Zabriskie Point de Antonioni.

“Sí. Que casas más bonitas…” dijo mi tío.

“Pero todo viene de lejos, tío”, le dije. Al principio el cine era propaganda, o así lo entendieron los gobiernos. Un arma poderosa. Eisenstein creaba odas a la unión soviética y la revolución. Eso es vender un producto.

“No metas a Marx en esto, que entonces si que la hemos jodido” me replicó. Continué explicando que la revolución era un tema recurrente en la publicidad. “Fijate, el de Alien hizo 1984, el spot más caro de la historia, basado en la obra de George Orwell para vender el primer Macintosh, que era también el primer ordenador personal que lucharía contra el monopolio de IBM”

1984 de Ridley Scott

“¡Nos han jodido!, la revolución…” dijo mi tío. Le dije que ya sabía, que sí, que el capitalismo, la lucha empresarial, no es la revolución. Pero vaya, que en fin, que la revolución está muy ligada a la publicidad, que no solo Eisenstein, que también Aleksandr Medvedkin, o Dziga Vertov, aunque saliesen escaldados, eran grandes propagandistas.

New Moscow de Aleksandr Medvedkin.

De hecho fijaté lo que hizo Godard.
“Con la iglesia hemos topado” me dijo.
Montó el grupo “revolucionario” Dziga Vertov y para financiarlo firmó un acuerdo con una agencia de publicidad. Como este spot. Seguro que no fue un realizador fácil, porque hizo la revolución anticapitalista desde la venta del capitalismo.

Schick de Jean Luc Godard.

“Como las camisetas del Che…” me replicó de nuevo mi tío. Y era verdad. Como la camisetas del Che.
Godard de hecho se enamoró de Anna Karina al verla en un anuncio. Vaya. Como para no enamorarse…

Anuncio protagonizado por Anna Karina.

“Por esto sí merece la pena” dijo. Nos miramos entendiéndonos por primera vez en la conversación.
Y entonces me preguntó que yo qué, que si no le enseñaba lo que yo hacía, que a ver. Le miré y le dije que hoy no, que no era el día, que quizá otro día.

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Autor: Carlos
Publicado en: dossieres

4 Comentarios a “conversaciones con mi tío sobre publicidad (I)”

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Francesco Cingolani and Luz Gámiz. Luz Gámiz said: RT @lacasinegra: Y el cine ¿qué? Ahora hago publicidad, que viene a ser lo mismo pero más pequeño, algún día, quizá… http://ow.ly/3BfdX […]

  2. automatics dice:

    ¿dónde está aquí el botón de me gusta? porque me ha encantado

  3. admin dice:

    Me alegro de que te guste. Y gracias por el consejo, ahora ya tenemos el botón.

  4. Grrddh dice:

    Me ha gustado muchisimo, he aprendido muchas cosas en este post pero que ha sido muy facil de digerir con la narrativa que has hecho. Geniales los videos.

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